La muerte del Nazario Moreno González, alias El Chayo o El Más Loco, no indica el final de Los Caballeros Templarios, ya que la cabeza visible de la organización, Servando Gómez Martínez, alias La Tuta, continúa en libertad y asegura a través de videos que habla en nombre del pueblo de Michoacán, expuso InSight Crime a través de un análisis.

Si bien Los Templarios no serán borrados del mapa, la caída de El Más Loco es, en opinión de este think thank, otra pluma en el sombrero del presidente Enrique Peña Nieto , pues esta acción ocurre en fechas muy cercanas a la reaprehensión de Joaquín Guzmán, jefe del Cártel de Sinaloa.

Al igual que con la captura Guzmán, fue la Marina la que hizo el trabajo pesado, lo que a decir del cofundador de este organismo y autor del análisis, Jeremy McDermott, refuerza su posición como el brazo más confiable de las fuerzas de seguridad.

McDermott expone que El Chayo tiene un estatus mítico en el bajo mundo, y fue aclamado por sus seguidores como un narcosanto . Durante su carrera criminal se le vinculó con diferentes grupos criminales, entre ellos los cárteles del Golfo y del Milenio, así como con los Zetas.

Fue miembro fundador de La Familia Michoacana, organización criminal que defiende una doctrina casi religiosa y que apareció en la escena del narcotráfico en el 2006, lanzando cabezas en una discoteca en Michoacán.

McDermott recordó que tras la desaparición de El Chayo en el 2010, un nuevo grupo se anunció en marzo del 2011: Los Caballeros Templarios, quienes continuaron con el culto de La Familia, mezclándola con imágenes de los caballeros de las cruzadas.

El cofunador de InSight Crime observó que durante el 2014 la presión por parte de fuerzas del Estado y de los grupos de autodefensa ha aumentado sobre Los Caballeros. Entre los líderes que han detenido se encuentra el medio hermano de El Más Loco, Heliodoro Moreno Anguiano.

InSight Crime apunta que a principios de marzo elementos de los grupos de autodefensa en Michoacán insistieron en que El Chayo estaba vivo, pese a que en el 2010, durante el gobierno de Felipe Calderón, hubo un anuncio erróneo de la muerte de este narcotraficante. Monte Alejandro Rubido, titular del secretariado ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, y Tomás Zerón de Lucio, director de la Agencia de Investigación Criminal, indicaron el 9 de marzo que se había probado, más allá de cualquier duda, que era El Chayo.

[email protected]