A 19 días de presumir el gobierno priísta de Rodrigo Medina ser la primera entidad federativa de contar con Mando Único y una Policía Acreditable, 106 elementos de la Policía Regia, integrada por 700 elementos, fueron asegurados por tropas del Ejército y fuerzas federales, ante la sospecha de que tienen nexos con el crimen organizado.

Las elementos federales llegaron entre la noche del sábado y primeras horas de ayer al Centro de Operaciones Policiales Alamey, ubicada en Monterrey, Nuevo León, donde revisaron armas y licencias de policías de los turnos nocturno y madrugada, horas después se determinó trasladar a 106 a la Academia Estatal de Policía, precisaron fuentes de la PGJENL.

La corporación, bajo el mando del general del Ejército en retiro, José Pablo Leonel Vargas Martínez y 25 exmilitares más, al frente de mandos y cargos operativos, sufrió la primera incursión de revisión castrense, con apoyo del agente del Ministerio Público del fuero y Policía Federal, como ocurrió en 10 ocasiones en el 2011, que llevó a separar y encarcelar a más de 100 elementos.

El sitio del Centro de Operaciones Policiales, asentado en la capital de Nuevo León, por tropas del Ejército y fuerzas federales, en compañía de policía ministerial regiomontana, fue para brindar seguridad perimetral mientras se realizaban las revisiones, expresaron las fuentes de la Procuraduría estatal.

De ahí se solicitó las armas de cargo a los policías que iban a cambiar de turno, sus identificaciones para revisar que los permisos de las mismas estuvieran en orden, después del ingreso del cambio de turno se hizo lo mismo y se les solicitó que esperaran mientras eran cotejados sus datos.

Luego de la acción preliminar, las tropas del Ejército y federales separaron a 106 elementos, quienes fueron trasladados a las instalaciones de la Academia Estatal, localizada en el municipio de Santa Catarina, los cuales fueron custodiados por elementos militares y Agencia Estatal de Investigación (AEI).

Lo que en principio se consideró como una revisión de rutina, luego se refirió que se trataba de un traslado para ser sometidos a pruebas de confianza y exámenes que requieren los elementos policiacos, pero posteriormente, trascendió se trataba de una depuración, debido a que existen evidencias de probables nexos con grupos de delincuencia organizada.

Sin embargo, será en las próximas horas cuando la PGJENL reporte por qué la retención de los policías estatales.

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