Aun cuando el periodo electoral concluyó, la violencia homicida en contra de políticos sigue sumando víctimas.

En total, entre el 2 de julio y hasta el 31 de diciembre fueron asesinados 48 políticos y seis autoridades electas, de acuerdo con la consultora de riesgos Etellekt.

En concordancia con los registros de la misma organización, entre el pasado 1 de diciembre, fecha del cambio de gobierno federal, y hasta el pasado 2 de enero, fueron asesinados 10 políticos en todo el país, la mayoría, autoridades electas como alcaldes y regidores.

Sin embargo, por la tarde de este jueves fue asesinado el militante de Morena, Cutberto Procayo Sánchez, quien fue fundador del mismo partido en la región de Tututepec Villa de Melchor Ocampo.

De acuerdo con la Fiscalía del estado de Oaxaca, el político fue ultimado mientras viajaba con su esposa en la carretera Pinotepa-Puerto Escondido, cerca del municipio de Santa Rosa de Lima, en la costa oaxaqueña, pasadas las 2 de la tarde.

Denia Itzel Mata, su esposa, fue herida por impactos de bala, según indicó el político local Flavio Sosa mediante su cuenta de Twitter.

Políticos como la diputada Tatiana Clouthier y la dirigente nacional de Morena, Yeidckol Polevnsky lamentaron los hechos al tiempo que cuestionaron al gobernador Alejandro Murat (PRI) sobre la violencia contra políticos de Morena que se ha registrado en los últimos días.

Otro caso fue el asesinato del alcalde de Tlaxiaco, Oaxaca, Alejandro Aparicio y del síndico de la misma localidad, Perfecto Hernández, quienes horas después de haber juramentado al cargo fueron asesinados por un sujeto a quien la Fiscalía identificó como un expolicía municipal, de 34 años, que se desempeñó en una ciudad del norte del país.

En el atentado registrado al filo del mediodía del 1 de enero, con un arma calibre .45 mm, fueron heridas dos personas más pertenecientes al cabildo del municipio.

En este sentido, el director de Etellekt, Rubén Salazar, alertó que pese a la prevalencia de la violencia en contra de políticos, aún no hay una estrategia precisa, ni es un tema que se haya centrado en la agenda del nuevo gobierno federal.

En entrevista, el especialista indicó que incluso hay una visión errónea por parte de los asesores del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, quienes asocian la violencia política con la actuación del crimen organizado, percepción que, dijo, no es exacta.

“Nos parece un diagnóstico totalmente impreciso (el asociar la violencia política al crimen organizado). Nosotros en nuestro último estudio de violencia política cruzamos nuestra base de agresiones contra políticos con tres datos o variables muy importantes, para precisamente confirmar si se trataba o no (de) un tema del crimen organizado y encontramos que no es así”.

Salazar precisó que de acuerdo con el análisis realizado por Etellekt, la violencia homicida que se registra en el país es un fenómeno diferente a la violencia en contra de políticos.

“Donde encontramos una correlación más alta (en materia de asesinatos en contra de políticos) se refiere a los porcentajes de población en pobreza, esto quiere decir que aquellos estados en los que hay mayor porcentaje de pobreza, que son los estados del centro y del sur del país, (es) donde se concentran los mayores niveles de violencia política; los casos de Guerrero, Oaxaca, Puebla, Edomex, Chiapas, Veracruz”.

Esta relación, ahondó Salazar, se debe a que en dichos estados el ingresar a un puesto público es una de las principales oportunidades para que la población escale económica y socialmente, “entonces de ahí la intensidad con la que compite y se puede poner incluso la consideración de atentar contra autoridades en funciones con objeto de desplazarlos”.

El especialista refirió que la visión del gobierno federal es atacar la violencia política a través de la actuación de la Guardia Nacional, no obstante, dicha estrategia podría dejar margen para que los grupos políticos locales que generan la violencia se escuden en la actuación del crimen organizado.

Salazar concluyó que para poder reducir los atentados es necesario que se den mensajes contundentes de abatimiento de la impunidad, llevando ante la justicia a los actores involucrados.