Con el objetivo de prevenir el bioterrorismo y blindar la seguridad en salud para evitar la diseminación de enfermedades de alto riesgo, la Secretaría de Salud anunció que en septiembre próximo entrará en operación el laboratorio de bioseguridad.

La directora general adjunta del Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos, Celia Alpuche Aranda, detalló que éste forma parte de la red de laboratorios de alta seguridad para América del Norte, junto con Estados Unidos y Canadá.

Precisó que México podrá, a partir de septiembre, analizar microorganismos como ántrax, francisella y el virus de la influenza aviar (H5N1) no sólo en forma molecular, sino para cultivarlos, lo que no se tenía permitido.

En este laboratorio, denominado BSL-3, también se trabajarán de manera directa los virus y bacterias de brusela y cultivos de bacterias multirresistentes, como cualquier muestra con sospecha de fiebre hemorrágica, añadió.

La funcionaria explicó que al contar con este laboratorio de alta seguridad de nivel tres (existen cuatro grados), las muestras ya no se tendrán que enviar a Estados Unidos o Canadá y los resultados se obtendrán entre 24 y 48 horas, lo que eficientiza el trabajo de investigación en México.

Alpuche Aranda precisó que el compromiso internacional para crear estos laboratorios se firmó en 2003, pero se definió en 2007 y de esa fecha hasta el momento se ha concretado la constitución de este centro, junto con otros en Veracruz y Sonora.

Alpuche informó que en la creación de este laboratorio el gobierno mexicano invirtió 12 millones de pesos, pues no tuvo que construir la infraestructura, nada más adecuar debidamente el área de los laboratorios con un alto nivel de seguridad, equipo y capacitación de personal.

Agregó que en esas instalaciones se podrá profundizar más en el estudio de las mutaciones del virus de influenza A(H1N1), para determinar si en algunas de sus mutaciones puede crear otro nuevo virus y estar prevenidos para detenerlo y que no se disemine.

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