Al arranque del tercer tercio del sexenio del presidente Enrique Peña Nieto, el desafío es evitar la regresión en materia de transparencia, combate a la corrupción, rendición de cuentas y acceso a la información.

Además, resolver el problema de inseguridad pública que cuando ya han transcurrido cuatro años de gestión del priista que recuperó la Presidencia de la República, tras 12 años de gobiernos emanados del PAN según diversos sondeos, los mexicanos identifican como el principal conflicto, por encima de la crisis económica, el desempleo y la pobreza.

La última encuesta trimestral sobre evaluación presidencial de Consulta Mitofsky revela que el titular del Ejecutivo federal llega al inicio de su quinto año de gobierno con los niveles más bajos de aprobación sólo 24% de los mexicanos están de acuerdo con su administración y los más altos de reprobación (69%) a lo largo de 48 meses que lleva en el cargo.

En entrevista, Mauricio Merino advierte que de prosperar la iniciativa de la nueva Ley General de Archivos, que actualmente discute la Cámara de Senadores, todo lo logrado en cuanto a transparencia y anticorrupción se vendría abajo.

De ahí que urge a ejercer presión social para que el objetivo del gobierno federal de depuración de la información existente no prospere.

Es muy grave porque se podría, por la vía de los archivos, prácticamente desmontar el acceso a la información porque no habría información suficiente; el combate a la corrupción, porque no habría evidencias tras la purga de los archivos de todo el país, y lo más delicado es que esto se está proponiendo que se haga a través de la Secretaría de Gobernación (Segob), cuyo papel en el Sistema Nacional Anticorrupción (SNA) es, a todas luces, una anomalía .

¿El presidente de la República tiene la posibilidad de frenar ese intento? Se pregunta al doctor en Ciencia Política y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid, profesor-investigador en el Centro de Investigación y Docencia Económicas y coordinador de la Red por la Rendición de Cuentas.

Sí. Sí tiene. Por una razón muy simple: esta iniciativa salió de la Secretaría de Gobernación. Así que el propio presidente, con un toque de sensibilidad política, si quiere cerrar con éxito todo este proceso de reformas en materia de transparencia y combate a la corrupción, debería actuar para impedir que este despropósito monumental se consolide .

La iniciativa, expone, se tiene que corregir y entender que Gobernación no tiene por qué jugar un papel en la gestión de los documentos del país.

Se ve mal y no sé si tienen la intención de hacer una criba de documentos, pero eso parece y en política lo que parece es; entonces, es un grave error por donde quiera que se le vea, además de desmontar una parte de la historia mexicana .

E insiste en apelar a la sensibilidad por parte del gobierno mexicano para impedir que lo que es un despropósito se convierta en realidad.

El desafío es enorme, indica, porque también implica la necesidad de coordinar los trabajos que tienen que llegar a las entidades federativas en el mismo sentido, tanto en transparencia como en anticorrupción, porque se trata de sistemas nacionales.

El Sistema Nacional Anticorrupción comprende el Sistema Nacional de Fiscalización, mientras que el de transparencia comprende el Sistema Nacional de Archivos. Todo esto implica un esfuerzo de coordinación con las entidades federativas que, como podemos ver, han venido cayendo en fenómenos de corrupción cada vez más graves por la discrecionalidad que tienen en sus administraciones públicas y por la facilidad con la que se puede abusar de la autoridad en esos ámbitos locales. Entonces, éste es, con mucho, un desafío enorme .

De los varios retos que hay al momento, explica, uno de los más notables es poner en marcha el nuevo SNA con toda la potencia que se espera del mismo.

Esto depende, en mucho, del respeto que el presidente le entregue a ese sistema, de la autonomía que le brinde. En este momento todo eso está en tela de juicio. Especialmente por los nombramientos que deben hacerse próximamente en relación con la nueva integración del Tribunal de Justicia Administrativa, los magistrados de las salas especializadas en materia de corrupción, obviamente el fiscal anticorrupción (...), la integración del propio SNA. Viene también una etapa muy difícil en la que se debe integrar el Secretariado Ejecutivo de ese sistema y que va a requerir apoyo del gobierno mexicano, decididamente, por ejemplo para integrar las cinco plataformas digitales que están contempladas en la ley del SNA y, obviamente, la calidad del trabajo que va a tener que hacer la nueva Secretaría de la Función Pública, que tiene que renovarse prácticamente por completo, a partir de este mismo sistema, y el refuerzo que debe tener por su lado la Auditoría Superior de la Federación .

A Peña Nieto le va a tocar poner en marcha en el último tramo de su mandato un sistema que en realidad no va a funcionar ya para el sexenio en marcha, sino realmente hasta el 2018, completa, pero si no hay un compromiso sincero con esas tareas el sistema nacerá con un tropiezo .

Merino Huerta agrega que el presidente ha respondido cuando ha habido a la presión social y la necesidad política de legitimar sus acciones, como sucedió con la negociación de la propia ley de transparencia y del sistema anticorrupción, y no necesariamente motu proprio.

No soy injusto, es lo que ha pasado (...) Espero que haya una movilización social y política suficiente para ejercer esta presión al final del sexenio, de tal manera que lo que se ha ganado no se pierda en el camino , agregó.

La gente se siente?mucho más insegura

Para María Elena Morera Mitre, presidenta de la asociación civil Causa en Común, organización especializada en materia de seguridad pública, los resultados del presidente en el tema, al momento, no son buenos: Nos queda a deber en todos los temas, no sólo en seguridad .

El hecho de que el mandatario mexicano registre la peor caída en aprobación de su gestión y repunte en reprobación, considera, tiene que ver con que la gente se siente hoy mucho más insegura.

De los últimos nueve trimestres, éste es en el que la gente se siente más insegura en la ciudad donde vive. Y el de la inseguridad es el principal tema a resolver .

¿Hay tiempo para resolver el problema en lo que resta del sexenio?

Más vale que haya tiempo, porque les vamos a seguir pagando (a las autoridades) dos años (más). Sí hay tiempo, el tema es que hagan lo que toca hacer.

En materia de seguridad, ?¿cuáles son los retos?

Está la ley mal llamada de Mando Mixto en el Congreso. Se dictaminó a nivel del Senado y ahora le toca a la Cámara de Diputados. Hay que hacerle cambios, porque esa ley como está no sirve.

Se puede fortalecer el Secretariado Ejecutivo para que realmente cumpla con su función de vigilar los estados (...) Pueden sacar la ley de seguridad para los marinos y el Ejército, para que tengan un marco jurídico (...) que los estados profesionalicen a su policía .

Desde su óptica, el presidente Peña Nieto tiene por delante dos años que no puede desaprovechar.

Educación, alcances

La misma encuesta de Mitofsky reflejó que 27 mexicanos de cada 100 reconocen que durante los cuatro años que lleva Peña Nieto en el cargo ha mejorado la educación pública, en tanto que 26% estima que se ha avanzado en materia de atención a la salud.

Para 14.7% de los encuestados, las autoridades han trabajado en la disminución de la inflación. Y en materia de combate a la delincuencia, 22.3% reconoce que ha habido esfuerzos al respecto.

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