El presidente Andrés Manuel López Obrador argumentó que no fue posible el restablecimiento del suministro de combustible en la Ciudad de México, debido a que se presentó un segundo “sabotaje” en el ducto Tuxpan-Azcapotzalco.

En Palacio Nacional, Obrador presentó un video donde se observa un boquete en el gasoducto Tuxpan-Azcapotzalco. Argumentó que originalmente se tenía previsto regularizar el servicio en la Ciudad de México el miércoles, una vez que ya había sido reparado el ducto, pero a las 22:00 horas de ese día se abrió intencionalmente otro boquete.

“Esto fue lo que impidió el abasto, se abrió el ducto y se tuvo que cerrar, y también cuando se tiene que cerrar ya no hay manera o cuesta más detectar dónde están las fugas y en dónde están robando combustible”, refirió.

López Obrador informó también que comenzó la segunda fase de su plan contra el huachicol y que las fuerzas federales reforzarán la vigilancia en 1,600 kilómetros de ductos en donde están los principales canales de transportación de combustible.

Destacó que el plan incluye sumar más elementos, a los 4,000 efectivos ya desplegados de la Policía Militar, Policía Naval y Policía Federal.

“Le pido a los miembros de las comunidades, de los pueblos por donde pasan los ductos que nos ayuden; que si antes por falta de oportunidades colaboraban con quienes se dedican a robarse los combustibles, que ya no lo hagan, que no haya complicidad”, fue el llamado del Ejecutivo.

Asimismo, dijo que Pemex sigue importando 600,000 barriles diarios de combustible y negó que su gobierno haya cancelado licitaciones de compra en el exterior, particularmente desde Estados Unidos.

“Estamos produciendo 200,000 barriles diarios de gasolinas y se consumen 800,000 barriles diarios. Se están importando, se están comprando en el extranjero 600,000 barriles diarios de combustibles.

“Las seis refinerías (en México) producen, en general, porque hay refinerías que están paradas desde hace tiempo, no ahora. Madero lleva ya mucho tiempo sin producir y otras están produciendo a 20, a 30% de su capacidad. Éste es el plan de rescate que se está llevando a cabo, es decir, por eso el plan de rescate de las seis refinerías”, expuso.

Afirmó que hay buque-tanques en Tuxpan, Veracruz, a la espera de entregar combustible a Pemex, por lo que insistió en que el problema en el país no es de suficiencia del combustible, sino de distribución.

Cabe destacar que el miércoles López Obrador negó que su gobierno haya cancelado las compras y licitaciones de Pemex para adquirir combustible en Estados Unidos. “Al contrario, estamos comprando gasolina y estamos comprando gasolina más barata”, aseveró en la víspera.