Representantes de la sociedad civil, así como de UNICEF y ACNUR pidieron al gobierno mexicano privilegiar el respeto a los derechos humanos de los migrantes centroamericanos que se desplazan por el territorio mexicano rumbo a la frontera con Estados Unidos.

El director del albergue Hermanos en el Camino, de Ixtepec, Oaxaca, José Alejandro Solalinde Guerra, consideró que el desplazamiento de ciudadanos de Honduras, Nicaragua y Guatemala, quienes ingresaron a México el pasado 19 de octubre, constituye una crisis humanitaria que le está detonando ya al próximo gobierno federal, el cual debe actuar con inteligencia para enfrentar la presión que tendrá del presidente estadounidense, Donald Trump, y respetar los derechos de esas personas.

En entrevista, el religioso informó que alrededor de 180 organizaciones de la sociedad civil están atendiendo o ya están preparadas para ayudar a los migrantes que caminan rumbo a la frontera norte.

Solalinde Guerra se manifestó por que el gobierno federal los apoye otorgándoles visas u oficios de salida y ayuda humanitaria con el fin de que haya condiciones para un manejo ordenado de esos contingentes.

Por su parte, Pierre-Marc René, oficial de Información Pública en México de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), informó que hasta la semana pasada al menos 1,699 de los más de 6,000 integrantes del éxodo de centroamericanos solicitaron refugio en México.

Dijo que de esa cifra, 1,228 son niños, mujeres y ancianos que fueron atendidos por el Instituto Nacional de Migración en Tapachula, Chiapas.

Recordó que ACNUR recomienda hacer cambios a la ley de asilo en México, particularmente para fortalecer la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados, Comar, y asegurar que las personas puedan solicitar asilo en la frontera sin ser enviadas a las estaciones migratorias.

Rocío Ortega, encargada de abogacía y comunicación de UNICEF en México, indicó que el organismo está preocupado por la integridad de los menores por las condiciones de vulnerabilidad de la que son susceptibles. Hasta el pasado 22 de octubre, la cifra de menores migrantes se ubicaba en 2,300, la cual, dijo, es bastante alta.