A casi una semana del derrumbe ocurrido en la mina Micarán de Múzquiz, Coahuila, autoridades federales y locales continúan con las labores de búsqueda y rescate de dos mineros que continúan bajo los escombros.

Ayer fueron rescatados los cuerpos del quinto y sexto minero, de los siete en total que quedaron atrapados tras el colapso el viernes pasado.

Pese a lo delicado del tema, el gobierno de Coahuila reconoció ayer que, en un inicio, el cuerpo del quinto minero identificado inicialmente como Juan Carlos, fue entregado a la familia equivocada. Posteriormente se indicó que el cuerpo se trataba del minero cuyo nombre era Damián Ernesto.

Por la tarde de ayer, la Secretaría del Trabajo federal confirmó que el rescate del sexto minero.

Se trataría de José Leopoldo “N”, uno de los mineros más jóvenes que quedaron atrapados ya que contaba con 24 años. Aún queda pendiente la recuperación del cuerpo de Juan Carlos, el último de los mineros que quedaron atrapados.

En el sitio colaboran más de 150 rescatistas especializados en trabajo en minas, entre ellos técnicos de Minera del Norte, que aportaron cuatro bombas de alta capacidad, que mantienen la extracción de agua en la mina, según han informado las autoridades.

Mientras que peritos de la Fiscalía General de la República (FGR) y del estado de Coahuila coordinaron las acciones y trabajos de rescatistas y mineros, para el proceso de recuperación de cadáveres, así lo indicó la Secretaría de Trabajo y Previsión Social.

Ante los hechos, el presidente Andrés Manuel López Obrador afirmó ayer que los trabajos continuarán hasta rescatar a los mineros que se encuentran atrapados.

“Desde el viernes llegaron allá y han estado ahí pendientes, y vamos a seguir hasta que rescatemos a todos los que faltan, y ojalá y los rescatemos con vida. Decir a las familias que les mandamos un abrazo fuerte, cariñoso, que estamos con ellos, que vamos a seguir pendientes”, indicó.

El pasado 4 de junio, siete trabajadores quedaron atrapados a más de 60 metros de profundidad en una mina de carbón tras el desbordamiento de agua en el interior. Según autoridades, la inundación provocó la ruptura del techo y paredes de la mina.

(Con información de Redacción)

maritza.perez@eleconomista.mx