En el primer bimestre del 2021 se registró un aumento en el número de tomas clandestinas hechas a los ductos de Pemex por huachicoleros, según muestran los mismos datos de la empresa estatal.

De acuerdo con la petrolera, entre enero (1,034) y febrero (867) pasado, se registraron 1,901 tomas clandestinas a los ductos de la paraestatal, 141 más que las registradas en el mismo periodo del 2020, cuando se contabilizaron 1,760. Lo anterior fue equivalente a un aumento de 8 por ciento.

Los estados que encabezan durante los primeros dos meses del 2021 como los de mayor número de tomas clandestinas son Hidalgo (794), Puebla (449), Estado de México (207), Michoacán (65) y Guanajuato (63).

Los casos de Hidalgo y Puebla destacan ya que además de encabezar a nivel nacional en el número de perforaciones ilegales a los ductos de la empresa estatal presentan un aumento importante en comparación con el 2020.

Hidalgo registró durante los dos primeros meses del 2020 un total de 581 tomas clandestinas, mientras que para el mismo lapso de este año fueron 794, es decir, un aumento de 213 tomas ilegales, equivalente a un alza de 36.6 por ciento.

En tanto que en el caso de Puebla pasó de 294 tomas ilegales registradas en el primer bimestre del 2020 a 449 durante los dos primeros meses del 2021, igual a 155 picaduras a ductos o lo mismo que un incremento de 52.7 por ciento.

En el caso del Edomex, que se situó en el tercer lugar como la entidad con más tomas ilegales se presento una disminución al comparar el primer bimestre del 2020 con el mismo periodo del 2021 al pasar de 266 a 207. Cabe mencionar que fue en esta entidad en donde el pasado 29 de marzo se descubrió un centro de huachicoleo que operaba en dos predios de la localidad.

El hallazgo de estos predios en donde se encontraron contenedores y mangueras con lo que se extraían el combustible “permite suponer la actividad de huachicoleo de dimensiones industriales”, declaró la secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana, Rosa Icela Rodríguez Velázquez

Riesgo se mantiene

De acuerdo con el informe del cuarto trimestre del 2020 emitido por Pemex a la Bolsa Mexicana de Valores, la empresa paraestatal sigue considerando el robo de combustibles como un importante riesgo para su operación e incluso alerta sobre la colusión que mantiene el crimen organizado y empleados de la empresa estatal.

"En 2019, Pemex descubrió 10,316 tomas ilícitas en ductos. Pemex está también sujeto al riesgo de que algunos de sus empleados puedan o se ha percibido que podrían estar participando en el mercado ilícito de combustibles”, expuso en su informe emitido a los inversionistas.

De acuerdo con los datos de la paraestatal, si bien en la actual administración se ha reducido el número de tomas clandestinas a los ductos de Pemex, aún es frecuente que se piquen los ductos de la empresa estatal con el fin de robar combustibles.

hector.molina@eleconomista.mx