Nuevamente, el gobierno federal recurrió a la Policía Federal para liberar las instalaciones de una empresa que era resguardada por sindicalistas, en esta ocasión se trató de los mineros que mantenían una prolongada huelga.

Hay algunos elementos que coinciden en ambos casos, además de la llegada de las fuerzas de seguridad en la madrugada, y son las ofertas jugosas para ser liquidados inmediatamente, lo cual abona a desactivar mayores manifestaciones.

Aunque la huelga ya había sido declarada inexistente debido a que se concluyeron las relaciones laborales con la empresa, los extrabajadores retuvieron la mina de Cananea. Al igual que a los 44,000 extrabajadores de Luz y Fuerza del Centro, la empresa otorgará liquidaciones, a los más de 1,000 mineros, superiores a lo establecido por la Ley Federal del Trabajo.

La diferencia es que los trabajadores de Cananea sí podrán ser recontratados, pero bajo un Contrato Colectivo y un sindicato distinto.