La renovación de la presidencia y la secretaría general de Morena ha resaltado las divisiones dentro de la fracción parlamentaria de dicho partido en el Congreso de la Unión y los congresos locales, por lo que expertos coincidieron que estas fracturas pueden debilitar al partido e, incluso, advirtieron que puede existir la posibilidad de que pierda la mayoría calificada en la Cámara de Diputados.

Entrevistado por El Economista, el analista político Fernado Dworak mencionó que la división dentro de Morena es evidente desde el cambio a una dirigencia nacional interina.

“Hay una posibilidad de que Morena deje de ser mayoría, creo que en este momento los grupos opositores que tratan de reagruparse podrían quitarle a Morena la mayoría calificada. En realidad la fractura dentro del grupo parlamentario no solamente es en el Congreso de la Unión, sino que siempre ha existido en congresos locales”.

El experto apuntó que los partidos opositores a Morena deben comenzar a plantear alternativas y con ello recuperar la confianza de las y los mexicanos.

“La oposición sigue sin entender que reaccionar en contra de López Obrador sólo afianza su posición, se debe apostar por una autocrítica y una alternativa. Una oposición como la que tenemos es la mejor aliada del Ejecutivo”, apuntó.

En tanto, el académico de la UNAM Fernando Ojesto, expresó que las fracturas de Morena se han visto reflejadas durante todo el proceso de renovación de la dirigencia, ya que tuvo que intervenir el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) y el Instituto Nacional Electoral (INE) para resolver sus controversias internas.

“Considero que estos problemas sí pueden afectar a Morena en los resultados electorales del próximo año, porque esto ha sido ventilado a la luz pública y la ciudadanía puede ver si hay problemas internos, lo cual también afecta a su forma de gobierno tanto a nivel federal como local”.

Actuación de autoridades electorales

Agregó que la resolución de controversias internas de las fuerzas políticas por parte de los organismos electorales no abona a la democracia, y expresó que estos conflictos también pueden afectar el desempeño legislativo.

“Hay distintos grupos dentro del grupo parlamentario que han hecho que la dirigencia no se pueda llevar conforme a las reglas internas y que tenga que ser el Tribunal Electoral y el INE quienes lo resuelvan, esto eminentemente ha generado una fractura dentro del propio partido”, opinó el experto.

Por su parte, el coordinador del Posgrado en Ciencias Políticas de la UNAM, Khemvirg Puente, consideró que en las elecciones intermedias Morena podría perder su mayoría calificada, pero no por los conflictos en la contienda por la presidencia y la secretaría general, sino por su desempeño político.

“Morena no ha logrado construir una base de apoyo sólida, ya que todo el apoyo que sostiene al partido es del liderazgo presidencial y no considero que las diferencias en el interior impacten en el voto. Lo que sí puede afectar es el fracaso de la política presidencial en algunos aspectos como el control de la pandemia o en materia de cultura, ciencia y tecnología en donde han sido particularmente omisos”, advirtió Khemvirg Puente.

El experto refirió que el presidente Andrés Manuel López Obrador será en realidad el árbitro de Movimiento Regeranción Nacional, independientemente de lo que dicte el TEPJF o el INE ya que, si bien no ha intervenido, si la controversia se sale de control, el primer mandatario deberá hacer acto de presencia.

marisol.velazquez@eleconomista.mx