A pesar de que hay políticas públicas para impulsar la enseñanza del inglés en prácticamente todos los países de Latinoamérica, la implementación y evaluación que ayude a elevar el nivel está aún olvidado, consideraron especialistas.

Convocados para analizar los resultados del reporte sobre aprendizaje del inglés, a cargo de Diálogo Interamericano, expertos señalaron que a pesar de que el tema se está instrumentando en la política pública, por lo menos en México el rezago tiene que ver también con la falta de inversión en todos los niveles para capacitar y actualizar a los profesores.

“En general, la región carece de políticas bien desarrolladas. Esto, combinado con el bajo nivel general de los docentes, no ayuda a mejorar los niveles de bilingüismo a pesar de los esfuerzos que vienen haciendo en la región desde hace varios años”, expuso Ariel Fiszberg, director del Programa de Educación de Diálogo Interamericano.

Jennifer L. O’ Donoghue, directora de investigación en Mexicanos Primero, dijo que en México hay un bajo nivel de inversión en la capacitación de profesores y no precisamente es un problema exclusivo de los docentes de inglés, informó que de acuerdo con el análisis del Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación del próximo año, se tienen contemplados 800 pesos para capacitar a cada profesor del Sistema Nacional Educativo.

“Si realmente queremos tener una estrategia seria, va a requerir una organización seria del presupuesto y de cambiar cómo estamos gastando para apoyar las metas que nos hemos puesto”, exhortó.

Agregó que uno de los temas que supone la reforma educativa y que ha quedado atrás en su implementación son las tutorías a profesores de nuevo ingreso al Sistema Profesional Docente y a aquellos que tienen un resultado insuficiente.

“Si buscan la tutoría en presupuesto, nunca lo van a encontrar (...) Con lo que sobra de otros programas, pagamos a los tutores”, aseguró.

Además, detalló que el tema de la asignación de recursos también se ve en que a diferencia de los profesores de maestros de inglés en secundaria, que sí cuentan con una plaza, quienes trabajan en preescolar y primaria en su mayoría prestan servicio a través de  honorarios. “No están en el Servicio Profesional Docente, no son evaluados, no reciben retroalimentación sobre su evaluación y no tienen el mismo derecho a la formación”, manifestó.

En la presentación, moderada por Alexandra Capata, directora de Educación e Innovación del Imco, se informó que además de México, se analizó Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Panamá, Perú, Uruguay y Chile —este último es el Estado más avanzado en la región en promover como política pública el aprendizaje del inglés—.

Los rubros en los que este reporte califica como positivo el avance en México son: contar con una estrategia nacional de inglés y que la ley establezca su impartición como obligatoria. Además de tener estándares de aprendizaje homogéneos en la materia.