Sobre la calle de Regina, en pleno centro de la Ciudad de México y rodeada de bares, está localizada una estancia infantil perteneciente a la Secretaría de Bienestar, antes Secretaría de Desarrollo Social, la cual es operada por Belén P. desde 2012 y atiende a 45 niños entre uno y cuatro años.

Belén menciona que hasta el momento la estancia continúa sus actividades con normalidad pero le preocupa el rumbo que tome por la decisión del gobierno federal de retirar los apoyos a este programa social.

“No me he parado ni en la Cámara de Diputados ni en el centro para manifestarme , pero sí quisiera que sensibilizaran al presidente (...) Nosotras no somos rateras, somos trabajadoras”, enfatizó.

Al interior de la estancia las 10 personas que laboran ahí, incluida su directora, atienden a niñas y niños en su mayoría hijos de comerciantes ambulantes del centro.

Belén detalla que los padres de familia pagan una cuota de corresponsabilidad según sus necesidades, que oscila entre 900 y 1,100 pesos mensuales, además de que la estancia recibe 950 pesos por niño como parte del programa federal,  los cuales, dijo, se destinan al pago de maestras, alimento y servicios básicos.

Descartó que los desvíos de recursos de los que se acusa al programa sean realizados por las trabajadoras de las estancias.

“Si él (Andrés Manuel López Obrador) ya tiene el dato de que hubo corrupción, él debe de ir por  la cabeza de las personas que realmente desviaron recursos, pero se le hace más fácil decir que se acaban las estancias”.

La directora externó que si bien la propuesta del presidente para entregar los apoyos económicos de manera directa a los padres de familia es para tener un mayor control, esto no garantizará que el dinero sea empleado para continuar con la educación y cuidado de los menores.

Al recorrer los salones adornados con imágenes de leones y tigres, Belén también cuestionó la propuesta de gobierno sobre dejar a los menores bajo el cuidado de los abuelos, quienes percibirían un apoyo económico.

“Él (López Obrador) dijo que un niño le puede cuidar su abuelito, pero qué preparación tiene una persona adulta como para atender a un niño en un atragantamiento o cómo actuar si hay un temblor y están en un tercero o cuarto piso”.

A este planteamiento se unió la directora del Centro de Atención y Estimulación Psicopedagógica Infantil del Instituto Mexicano del Seguro Social, Angélica G.

“No es lo mismo que el niño esté de cuatro a cinco horas jugando con sus compañeros, conviviendo, a que esté solo en casa”.

En la guardería ubicada en la colonia Narvarte de la Alcaldía Benito Juárez, Angélica explicó que ahí se atienden a 100 niñas y niños entre los 43 días de nacidos y cuatro años de edad y que la mayoría de los padres de familia son profesionistas.

Por ello, opinó que al no recibir suficientes apoyos las estancias infantiles, éstas ya no podrán operar adecuadamente y causarían gran conflicto a los padres que no cuentan con el derecho a guardería por parte del Seguro Social.

Mientras presenta los salones en donde los niños juegan con las educadoras, la directora menciona que su centro recibe un apoyo por parte del IMSS de alrededor de  3,500 pesos mensuales por niño y los padres no pagan una cuota por el servicio.

Por ello, descartó la viabilidad de terminar con el programa de Estancias Infantiles. “La solución sería que se dejaran y continuar apoyándolas y así cómo nos hace a nosotros, las autoridades deben estar verificando cada mes o cada dos meses el gasto del dinero. Son escuelas buenas y hacen su trabajo, no sería bueno que cerraran”.

Emmanuel A., padre de Alondra, aseguró que optó por esta guardería por ser subrogada del IMSS.“Es muy buena la atención que se les da a los niños, los alimentan bien, les enseñan muchas cosas y se desarrollan rápido (...) tuve referencias sobre una estancia infantil pero opté por esta guardería”.