En los procesos electorales ha sido recurrente el hecho de que algunos de los aspirantes busquen representar un territorio, en tanto que en procesos anteriores se les vio con otra representación. En este año PRD y Morena tienen coincidencias. Por ejemplo, en el sol azteca se perfila María Rojo, quien del 2000 al 2003 fue jefa delegacional en Coyoacán, después diputada local (Distrito 27) por ese territorio.

Ricardo Monreal lleva el acompañamiento de Movimiento de Regeneración Nacional para contender por la jefatura delegacional en Cuauhtémoc; él fue gobernador en Zacatecas en el periodo de 1998 al 2004

En procesos anteriores se ha visto la dinámica de impulsar a aspirantes que han representado distintos territorios. Como por ejemplo con Alejandro Encinas, quien contendió por la jefatura delegacional en Alvaro Obregón y también fue candidato a la gubernatura en el Estado de México y actualmente es senador por aquella entidad.

De acuerdo con el artículo 294 del Código de Instituciones y Procedimientos Electorales del Distrito Federal, según los requisitos para contender por algún cargo de elección popular, el aspirante debe estar inscrito en el Registro Federal de Electores y contar con credencial para votar, cuyo domicilio corresponda al DF.

Asimismo, el género de menor presencia en la lista de aspirantes es el femenino, pues del total de precandidatos a jefaturas delegacionales (42), sólo hay 17 mujeres.

De acuerdo con los listados del PRD, en promedio hay tres precandidatos a las jefaturas delegacionales, de los cuales dos son hombres y sólo una mujer. En Morena, de los 16 precandidatos, ocho corresponden a mujeres y el resto a hombres.

jose.reyes@eleconomista.mx