En las elecciones que se llevarán a cabo el próximo 6 de junio en México estarán en disputa más de 20,000 cargos federales y estatales, de acuerdo con información del Instituto Nacional Electoral (INE); de esos, 230 corresponden al proceso electoral de Colima.

Colima es una pequeña entidad costera de 5,627 kilómetros cuadrados en la tercera nación más grande de América Latina, con su superficie de 1.9 millones de kilómetros cuadrados. La población es de sólo 711,235 habitantes entre más de 127 millones de mexicanos.

En cuanto a la economía, este estado tampoco es de los que más brilla, pues ocupa la posición número 31 por importancia en el Producto Interno Bruto (PIB) del país. Y con todo esto, su proceso electoral aún tiene un factor relevante que atrae la atención de analistas.

Colima es uno de los estados mexicanos que todavía no conocen la alternancia y en la carrera por la gubernatura, un debilitado PRI que hoy gobierna 12 entidades, buscará mantener su cada vez menor dominio ante la reciente expansión de Morena y fuerzas aliadas.

Los candidatos a gobernador son Mely Romero Celis, por el PRI, PAN y PRD; Aurora Cruz, del PT; Virgilio Mendoza, del PVEM; Leoncio Morán, de MC; Indira Viscaíno, con Morena; Evangelina Bañuelos, de Redes Sociales Progresistas, y Claudia Valeria Yáñez, de Fuerza por México.

Además de la gubernatura, en Colima los partidos políticos buscan sus 10 presidencias municipales con la capital Colima como la más importante, seguida por Manzanillo, que tiene una fuerte participación a nivel local en los sectores de comercio y alojamiento temporal.

Las 16 diputaciones de mayoría relativa, nueve de representación proporcional, sus 10 sindicaturas y 94 regidurías completan la radiografía del proceso electoral en un estado del Pacífico tropical mexicano que, aunque es pequeño, tendrá un valor simbólico en el proceso.