La injerencia de un Presidente de la República en procesos electorales se evidencia, públicamente, pero no hay sanciones concretas.

Ante este sistema es necesario cambiar las reglas y penar cualquier intromisión del titular del Ejecutivo Federal, consideró Javier Santiago.

El exconsejero del Instituto Electoral del Distrito Federal (IEDF) y profesor de la Universidad Autónoma de México (UAM) destacó que el castigo para los presidentes que abusan de las reglas electorales son bastante laxas .

Recordó que el Artículo 108 de la Constitución establece que el Presidente solamente podrá ser acusado por traición a la patria y delitos graves del orden común.

Pese a que la autoridad electoral detecte injerencia del Mandatario en los comicios, sólo podría enfatizar la falta pero sin sanciones.

Lo sano para la vida política del país es que los presidentes se abstengan de injerencias. Sería muy grave, por ejemplo, que Felipe Calderón utilizara recursos públicos para favorecer a un candidato, porque contribuiría a la inestabilidad del país .

El exconsejero del Instituto Federal Electoral (IFE), Virgilio Andrade, dijo que ya es pertinente que el sistema asuma que en el ámbito electoral, los gobernantes son ciudadanos susceptibles de ser sancionados .

Explicó que existe un catálogo de faltas, de sujetos que pueden cometer las faltas y un catálogo de sanciones y los sujetos sancionables son los partidos, los precandidatos, los candidatos y los medios de comunicación, pero no los titulares del Ejecutivo.

Se han planteado debates y reflexiones sobre la posibilidad de que la Cámara de Diputados pudiese señalar violaciones a las leyes , dijo.

No obstante, justificó, no ha prosperado porque en la Cámara de Diputados no existe un proceso parlamentario que indique cómo los legisladores pueden sancionar al Presidente por violar el marco legal electoral.

Indicó que en 25 años se han adicionado al concepto de uso indebido de recursos públicos los pronunciamientos de los gobernantes.

Comentó que es pertinente construir un sistema sancionador para los gobernantes, pero se debe estudiar si los pronunciamientos de un Presidente son violatorios de la ley.

APROVECHAN LEGISLACIÓN ARCAICA

Hay evidencias de que los presidentes ayudan a su candidato de manera irregular e ilegal, pues aprovechan una legislación arcaica, expuso Aldo Muñoz Armenta, académico de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Autónoma del Estado de México.

El especialista dijo que ningún Presidente, desde Venustiano Carranza, ha distinguido entre su cargo público y su militancia. Aprovechan la opacidad para apoyar a sus candidatos.

Consideró que el Primer Mandatario podría manifestarse en favor de un candidato u otro pero debe acotarse su intervención, como en otros sistemas políticos en el mundo.

Los presidentes militan en un partido político. ¿Cómo le coartas a un ciudadano sus derechos políticos porque tiene un cargo público? Eso es una violación a los derechos políticos de cualquier persona, pero también debe limitarse el apoyo porque es corrupción utilizar recursos públicos para apoyar a un partido .

FOX ARRIESGÓ LAS ELECCIONES

Uno de los casos más emblemáticos de intromisión de un Presidente en procesos electorales, evidenciado por los órganos electorales, fue el del 2006.

En vísperas del cambio de gobierno, Vicente Fox fue criticado por su proselitismo.

El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación resolvió que Fox puso en riesgo la validación de la jornada comicial, pero no tuvo penalidades.

En los primeros meses del 2006, el guanajuatense realizó 52 giras por el país y destacó que no era tiempo de cambiar de caballo , indicando que el PAN debería permanecer en el poder.

La exmagistrada Alfonsina Navarro aseguró que la injerencia del entonces Mandatario fue la mayor irregularidad, pero se vio atemperada por la forma metafórica en la que habló.

CALDERÓN YA SE ENTROMETIÓ

El presidente Felipe Calderón también incurrió en estas conductas. El año pasado, el Tribunal Electoral y el IFE consideraron como propaganda un mensaje de Calderón transmitido el 15 de junio en cadena nacional.

El Presidente habló de seguridad mientras se desarrollaban las campañas electorales estatales, violando el Artículo 41 de la Constitución. Sin embargo, no se le podía castigar.

Al tomar posesión como dirigente nacional del PRI, Pedro Joaquín Coldwell exigió a Calderón ajustar su conducta y no entrometerse en el proceso electoral de este año.

ZEDILLO NO OCULTÓ EL DEDAZO

El expresidente Ernesto Zedillo fue uno de los primeros en reconocer la victoria de Vicente Fox en el 2000, pero fue criticado por ejercer el dedazo y designar al candidato de su partido.

En el 2000, Roberto Madrazo quiso representar al PRI y utilizó la frase Dale un Madrazo al dedazo ; no obstante, las preferencias de Zedillo se inclinaron a Francisco Labastida, que resultó candidato.

Madrazo tenía el respaldo del expresidente Carlos Salinas de Gortari, pero no fue suficiente. Para Javier Santiago, Zedillo fue muy discreto pero se inmiscuyó desde el inicio.

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