En lo que va del sexenio del presidente Enrique Peña Nieto (al corte del 30 de septiembre pasado), la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) había detenido a 38,681 personas como parte de las operaciones contra el narcotráfico y había decomisado 63 millones 910,931 dólares americanos y 186 millones 337,420 pesos mexicanos.

Javier Oliva Posada (UNAM), experto en temas de seguridad, consideró que en este sexenio no hubo una estrategia específica para combatir el narcotráfico.

“La autoridad civil no ha tenido, hasta el momento, la determinación clara de lo que tenía que hacer, y le correspondía la responsabilidad al hoy senador (Miguel Ángel) Osorio Chong, pues tendría que explicar qué tipo de estrategia se manejó ante la inseguridad”, dijo.

Señaló que las autoridades permitieron que otras células del crimen organizado se pudieran fortalecer e incluso crecer durante el sexenio.

Además, opinó que los abatimientos de líderes criminales de los cárteles permitió que los grupos se fragmentaran. “De tener 10 cárteles, hoy estamos cerrando con alrededor de 270 células criminales”, añadió.

Por su parte, el experto en temas de seguridad del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) Gustavo López Montiel mencionó que el gobierno federal tuvo una estrategia de identificación de los líderes de los cárteles y, a partir de ahí, hubo un proceso de captura y desmantelamiento. Sin embargo, enfatizó el experto, se empezó a diversificar la forma en que operan dichos grupos.

“Ante el desmantelamiento de un grupo o captura de sus líderes, ya había grupos o estructuras formadas debajo, que rápidamente se mantenían con el negocio o lo seguían operando, a diferencia de lo que ocurría en el pasado, que se debilitaba o desaparecía; ahora siguen con los mismos mecanismos y a su vez siguen con el poder”, refirió.

Consideró que la estrategia del presidente Enrique Peña Nieto debió ir acompañada de otro esquema para desaparecer las estructuras completas.

Los cárteles del narcotráfico con mayor presencia en México son: El Pacífico (antes Sinaloa), Los Beltrán Leyva y el Cártel Jalisco Nueva Generación, este último tuvo mayor presencia tras la detención de Joaquín, el Chapo, Guzmán, que terminó por dividir en varios grupos al Cártel de Sinaloa.

De acuerdo con el informe de “Operaciones contra el Narcotráfico” de la Sedena, en el primer mes de la administración (diciembre del 2012) se detuvo a 599 personas vinculadas con grupos criminales; en el 2013 a 7,040; en 2014 a 6,167; en 2015 a 5,419; mientras que en 2016 a 4,357; el año pasado 8,971 detenciones, y de enero al 30 de septiembre de este año fueron 6,128 personas.

Asimismo, la dependencia federal decomisó 81,874 dólares en diciembre del 2012; 8.2 millones de dólares aproximadamente en el 2013; 25.6 millones en el 2014; 17.7 millones para el 2015; 1.6 millones en el 2016, y 4 millones en el 2017, mientras que en nueve meses de este año, el monto fue de 6.5 millones de dólares.

En el decomiso en moneda nacional, los años con mayores montos del sexenio fueron el 2013 (41.1 millones de pesos); el 2014 (41.1 mdp), y el 2015 (48.5 mdp).

“Más allá de pensar en los grandes cárteles, hay que pensar en organizaciones que dan un servicio o que se dedican a la seguridad, a la contabilidad, a crear la droga y/o su distribución, pues ahí mantienen su financiamiento de estos grupos”, expuso Montiel.

Cabe mencionar que, en agosto del 2014, la PGR anunció la puesta en marcha del Centro Nacional de Control de Bienes Asegurados, con el objetivo de transparentar y llevar un registro estadístico de manera pública de los bienes que son confiscados a los delincuentes, pero nunca se conformó para hacer públicos los aseguramientos.

En ese sentido, el especialista del ITESM explicó que “es muy probable que existan cuentas de líderes o capos capturados hace varios años que hasta que concluya el proceso judicial (será) cuando un juez decide qué hacer con el dinero, si se integra al gobierno o se regresa a sus dueños”.

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