Los 500 diputados federales estarían obligados por ley a presentar su declaración fiscal, patrimonial y de intereses.

De proceder la reforma al Reglamento de la Cámara de Diputados promovida por el grupo parlamentario del PAN, durante el primero y el último semestre de cada legislatura y bajo protesta de decir verdad, los legisladores presentarán y harán pública dicha declaración, mejor conocida como iniciativa 3 de 3, en respuesta a la campaña que en el marco de la pasada contienda electoral impulsaron el Instituto Mexicano para la Competitividad y Transparencia Mexicana.

Desde la perspectiva de los promoventes, es vergonzoso que a dos meses de que inició la LXIII Legislatura muy pocos integrantes de la Cámara Baja se hayan adherido de manera voluntaria a la plataforma 3 de 3, y de ahí la necesidad de obligarlos por ley a hacerlo.

A la iniciativa 3 de 3, según constató El Economista, no se había sumado ni uno de los miembros del gabinete del presidente Enrique Peña Nieto, sólo 10 de los 128 senadores, ocho de los 32 gobernadores y del jefe de Gobierno del Distrito Federal, 18 de los casi 2,500 alcaldes, siete de los 16 jefes delegacionales de la capital del país y únicamente 20 diputados locales en todo el país.

El hecho de que la mayoría de los funcionarios públicos no se someta de manera voluntaria al ejercicio de transparencia impulsado por la sociedad civil, cita el proyecto en estudio, envía un mensaje negativo a una sociedad que exige rendición de cuentas a sus gobernantes y autoridades.

La sociedad mexicana exige que quienes ejerzan un cargo público lo hagan de manera justa y bajo directrices basadas en la integridad, honestidad y justicia. Para emerger de la crisis de valores en que actualmente se encuentre sumergido nuestro país, las personas que tenemos el privilegio de haber sido elegidos por la ciudadanía para representarla tenemos que poner en práctica principios y valores que devuelvan la confianza a la ciudadanía , establece la propuesta.

En opinión de la panista Brenda Velázquez Valdez, la probidad está acompañada de la austeridad verdadera, no simulada.

Y calificó como escandaloso el enriquecimiento de algunos funcionarios públicos frente a la infinidad de rezagos en el país, por lo que consideró que la transparencia evitará que lleguen al sector público funcionarios que buscan enriquecerse en lugar de hacer el bien común.