Por un lado tenemos innegable progreso en diferentes ámbitos sociales pero en ellos aún es palpable un evidente rezago en términos de equidad de género. Para sociedades que pretenden avanzar dejamos mucho que desear en equidad de género.

Este miércoles 8 de marzo conmemoramos el Día Internacional de la Mujer. El tema de este año es ser audaz para acercarnos a un cambio. Mientras haya desigualdad, necesitamos hacer más que hablar de ello y evitar además el sesgo inconsciente que se tiene a continuar con estas prácticas que se convierten en un obstáculo importante para la igualdad de género.

La desigualdad de género es un tema complejo y para resolverla necesitamos de una cultura que comprenda y valore la diversidad, además de que se esmere por capacitar a las personas para identificar prejuicios inconscientes y detener de inmediato los conscientes.

La desigualdad de género afecta siempre en cuestiones morales, sociales y se ha convertido en un desafío económico mundial. Sólo en el 2016 en la Ciudad de México, 63% del total de denuncias por discriminación fueron realizadas por mujeres según dijo en conferencia de prensa la presidenta del Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (Copred), Jacqueline L’Hoist Tapia. El principal motivo que se enunció en las querellas presentadas fue por despedidos por razones de embarazo (32 por ciento).

FOTOGALERÍA: Archivo Gustavo Casasola: Día internacional de la Mujer

Las mujeres son agentes económicos importantes que inciden en el desarrollo económico y a pesar de ello, todos los días aún se enfrentan y superan barreras de género. En todo el mundo las niñas y las mujeres batallan con opiniones y creencias comunes que limitan sus oportunidades y potencial. Pese a ello, las mujeres triunfan pese a las leyes, las políticas y las instituciones que las detienen.

Para poder incorporarse al mercado laboral, las mujeres debieron superar ciertos mitos que determinaban las decisiones de hombres y mujeres sobre quiénes debían de nutrir la clase trabajadora de cada país. Una vez dentro de la fuerza laboral, la lucha es diaria y se manifiesta en diferentes frentes.

Por ejemplo la diferencia salarial. Según un informe del Foro Económico Mundial sobre la brecha salarial entre hombres y mujeres, las ganancias medias de las mujeres son casi la mitad de las de los hombres, con un promedio de ingresos anuales generados en el mundo de 10,778 dólares para las mujeres y 19,873 dólares para los hombres.

Las mujeres soportan más carga de trabajo no remunerado y tienen menos oportunidades. Según el Foro Económico Mundial, la cuestión es que su trabajo dentro y fuera del mercado laboral no es trabajo remunerado y a menudo no está registrado. Según el Reporte Global de Brecha de Género del Foro Económico Mundial, el promedio de horas laborales diarias de una mujer es de 8 horas 39 minutos, cuatro horas con 47 minutos del total no son pagadas. Los hombres por el contrario, sólo trabajan una hora y media diaria extra de forma no remunerada del promedio total de siete horas con 47 minutos trabajadas diariamente.

La brecha salarial de género será equitativa en 170 años a nivel mundial si continúan las tendencias actuales, ya que la diferencia para este 2016 aún sigue siendo de casi el doble entre hombres y mujeres de acuerdo con el informe del Foro Económico Mundial. Si una mujer aspira a ganar lo mismo que un hombre, las estadísticas disponibles muestran que no tiene muchas alternativas para lograrlo dentro de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

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Las mujeres que trabajan según el promedio de la OCDE perciben 16% menos que su homólogo masculino, a pesar de estar mejor calificada, según se desprende de la última edición del Índice de Mujeres en el Trabajo, de PwC.

Los beneficios económicos mundiales de cerrar por completo la brecha salarial son inmensos. Un informe reciente del McKinsey Global Institute, reveló que se podrían agregar 28 billones de dólares o 26% al PIB anual global para el 2025, un aumento equivalente al PIB de China y Estados Unidos juntos. En otro estudio, la consultora PwC reveló que cerrar la brecha de género podría mejorar los ingresos de las mujeres de los países de la OCDE en más de 2 billones de dólares, un salto de 23% y sumar más mujeres al mercado laboral podría aumentar el Producto Interno Bruto (PIB) de la OCDE 12%, lo que se traduce en casi 6 billones de dólares.

Según información revelada por el Foro Económico Mundial, las mujeres emplean un gran porcentaje de su salario lo invierten en sus familias y en su comunidad. Este gasto impulsa un mejor acceso a la educación, la nutrición y la asistencia sanitaria. Según el Foro Económico Mundial, la evidencia también demuestra que no es sólo un aumento de los ingresos de la mujer, sino más bien su control sobre los ingresos que le ayuda a lograr el empoderamiento económico.

Pero la disparidad en los salarios no son los únicos que enfrentan las mujeres en su conjunto como género. Las mujeres constituyen por lo menos el 40% de la fuerza de trabajo en más de 80 países, según un análisis del Pew Research Center de estadísticas de la fuerza de trabajo de 114 naciones con datos del 2010 al 2016.

Las mujeres sólo ocupan el 20% de los escaños parlamentarios, el 18% son Ministras o Secretarias de Estado y 47% de los países a nivel mundial tienen a mujeres como líderes de Estado, según los datos del Foro Económico Mundial; 56 de 146 naciones (38%) estudiadas por el Foro Económico Mundial entre el 2014 y el 2016 han tenido una jefa de gobierno o estado durante al menos un año en el último medio siglo. En 31 de estos países, las mujeres han liderado durante cinco años o menos; En 10 naciones, han liderado por sólo un año.

Hay 15 mujeres líderes mundiales actualmente en funciones, ocho de las cuales son la primera mujer en el poder de su país, según el análisis de Pew de datos de las Naciones Unidas y otras fuentes. Mientras que el número de líderes femeninas actuales excluyendo monarcas y líderes de la cabeza de prototipo se ha más que duplicado desde el 2000, estas mujeres todavía representan menos del 10% de los 193 estados miembros de la ONU. La lista de mujeres actualmente en funciones incluye nueve jefes de Estado y ocho jefes de gobierno.

En México ninguna mujer ha ocupado algún puesto con estas características.

En el ámbito empresarial, la firma McKinsey Global Institute, calcula que s nivel mundial, sólo existe un 46% de mujeres en puestos menores en las empresas, 37% de las mujeres tienen actividades gerenciales, 33% ocupa un puesto de dirección, 29% ocupa puesto en alguna vice presidencia Jr.,24% una vice presidencia Sr. y sólo el 19% alguna dirección ejecutiva.

Pero PwC encuentra algunos cambios en la mentalidad que denotan una tendencia de mejora. Según un reporte de PwC sobre cómo llevar la delantera en equidad de género durante el reclutamiento de talento, encontró que el 87% de los Directores Ejecutivos han enfocado esfuerzos para incluir talento femenino y 78% de las empresas grandes buscan mujeres que ocupen puestos directivos.

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¿Y en México?

Según la firma de servicios profesionales estratégicos, consultoría, tecnología y de operaciones, Accenture, en nuestro país existen factores que influyen en la equidad laboral. El 21% de mujeres universitarias en México eligen una carrera tomando en cuenta para su decisión su nivel salarial proyectado, mientras que el 41% de los hombres considera el salario en el momento de escoger su área de estudio. Por otra parte, el estudio de Accenture identifica que el 46% de hombres cuenta con un mentor en el desarrollo de su carrera, en comparación del 36% de mujeres. El 62% de los hombres en nuestro mercado laboral aspiran a una posición de liderazgo, mientras que el 53% de mujeres se visualizan líderes.

El 42% de las mujeres sufren un rezago en la adopción de nuevas tecnologías como parte de sus aptitudes profesionales, mientras que el 54% de los hombres las adoptan inmediatamente. El informe revela que el 76% de hombres tiene un empleo pagado, mientras que el 50% de las mujeres no, según la información de Accenture.

México repite este año en el lugar 33 de empoderamiento femenino en el lugar de trabajo. Según PwC, en México hay una diferencia salarial de 16.7% entre hombres y mujeres. Las mujeres en México tuvieron un incremento del 20% del salario para alcanzar a sus contrapartes masculinas en el desarrollo de actividades similares. En México sólo el 5% de las mujeres ocupan puestos en las juntas directoras de las empresas. Si México estuviera en el mismo rango de disparidad laboral que Suecia, el segundo país más cercano a la equidad, habría un incremento de 27.6% en el PIB del país.

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