La oposición en el Senado no aprueba el perfil de Rosario Piedra Ibarra para ocupar la presidencia de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), debido a su militancia en Morena. Sin embargo, la ley no prohíbe que militantes puedan ocupar el cargo.

De acuerdo con el artículo 9 de la Ley de la CNDH, el titular del organismo no debe haberse desempeñado como dirigente nacional o estatal de algún partido un año antes de su designación, así como tampoco haber ocupado cargos de gubernatura, procuración de justicia o en la jefatura de gobierno capitalina.

La norma sólo establece que el titular del Órgano Interno de Control no debió haberse postulado para cargos de elección popular en los cuatro años anteriores a la designación.

Este martes, el pleno del Senado intentará por tercera ocasión lograr un consenso para elegir al nuevo titular de la CNDH de la terna presentada por las Comisiones Unidas de Derechos Humanos y Justicia, que integran Rosario Piedra, José de Jesús Orozco y Arturo Peimbert.

Entrevistado por El Economista, el senador Damián Zepeda (PAN) sostuvo que la principal prioridad en la elección del nuevo presidente o presidenta de la CNDH es que se garantice un perfil con independencia política y que pueda hacer valer la autonomía de la comisión.

En ese sentido, argumentó que Piedra Ibarra, candidata con respaldo de los senadores de Morena, no cumple con los requisitos, ya que, al ser militante del partido que dirige Yeidckol Polevnsky y activista en favor del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, si está al frente de la CNDH su ejercicio será imparcial.

Recordó que, durante las entrevistas de las y los candidatos ante las comisiones unidas, Piedra Ibarra aseguró tener independencia partidista. Sin embargo, en el 2018 fue candidata a diputada por el Distrito 10 federal de Nuevo León, por la coalición Juntos Haremos Historia, y secretaria de Derechos Humanos del Comité Ejecutivo Nacional de Morena.

“Es muy desafortunado y negativo, porque se le cuestionó al igual que a todos y a todas si tenía independencia partidista y contestó que sí, y claramente si uno ingresa a su perfil está en el padrón oficial de Morena. Y no sólo eso, sino que fue candidata junto con Andrés Manuel”.

Si bien la ley no especifica que el titular de la CNDH no pueda ser una persona militante de un partido, Zepeda Vidales consideró que la norma es clara al establecer que el presidente o presidenta debe defender la autonomía del organismo.

“Es un tema moral. Lo que la ley busca es que no se dé la contaminación partidista. Entonces no es correcto en términos morales que la CNDH la ocupe una activista del proyecto del presidente”.

Cuestionó, por ejemplo, si alguien que se encuentre al frente de la CNDH y que sea simpatizante del gobierno federal le dará seguimiento a la acción de inconstitucionalidad sobre la cancelación de las estancias infantiles.

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