No hay ninguna necesidad de esperar el nombramiento del fiscal anticorrupción para procesar el caso de presuntos actos de corrupción en el que habrían incurrido funcionarios mexicanos relacionados con el caso Odebrecht, aseveró enfático el director de Transparencia Mexicana (TM), Eduardo Bohórquez.

Entrevistado al término de su participación en el panel La corrupción empresarial: ¿Cómo nos afecta? , organizada por Diálogos Conectas, dijo que se trata de un asunto que se puede investigar y procesar perfectamente desde la Procuraduría General de la República (PGR), por lo que a lo que se tiene que estar muy atento es en que esa dependencia federal actúe.

No se necesita el nombramiento del fiscal anticorrupción para investigar en este tema .

En ese sentido enfatizó que con los cambios al andamiaje legal relacionados con la puesta en marcha del Sistema Nacional Anticorrupción (SNA) ahora es posible, y es una obligación de la Procuraduría General de la República, investigar los presuntos casos de corrupción en Pemex relacionados con Odebrecht sin que haya una denuncia.

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Además, en este caso se trata de un caso confeso por la empresa, pues, desde finales del 2016, Odebrecht firmó un acuerdo con el ministerio público de la Confederación Helvética, el Departamento de Justicia de Estados Unidos y el Ministerio Público Federal de Brasil por el que se compromete a pagar 2,000 millones de dólares en multas por los daños cometidos por actos de corrupción. Es decir, confesó que corrompió a autoridades, entre ellas, de México.

Concretamente, directivos de la constructora brasileña Odebrecht confesaron que la empresa pagó 788 millones de dólares a autoridades de 12 países, de los cuales, 10.5 millones se dieron a autoridades mexicanas para favorecer a la compañía en la adjudicación de contratos.

Bohórquez planteó que conforme avancen las investigaciones sobre este caso, seguramente se van a empezar a conocer otros nombres de exfuncionarios que habrían participado en actos de corrupción relacionados con la constructora brasileña.

Puntualizó que para quitar las dudas generadas en la opinión pública sobre este asunto, lo importante es que se investigue y sancione a los responsables y el procurador tiene facultades para hacerlo. Hay que estar muy atentos a que sí inicie una investigación contra quien resulte responsable y dentro de esa investigación podrían estar los cinco o los seis nombres que se han mencionado en el acuerdo extrajudicial u otros.

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Adonde no hay que entrar es a esta falsa discusión, que, como no hay fiscal anticorrupción, no se puede investigar , amplió.

En ese sentido, Eduardo Bohórquez destacó que la única manera de quitar suspicacias a las relaciones entre servidores públicos es investigando y revelando los nombres de quienes estén imputados de delitos de corrupción.

El experto en temas de corrupción opinó que no puede ponerse el caso Odebrecht como la prueba de fuego del Sistema Nacional Anticorrupción, pues en todo caso es la prueba de fuego para la Procuraduría General de la República.

Si la Procuraduría quiere confirmarle a la opinión pública su independencia, su capacidad técnica y su destreza de investigación, tiene que investigar el caso Odebrecht. Recordó que el Sistema como tal no investiga, quien lo hace es la Procuraduría General de la República.

Consideró que lo que está sucediendo en México es que están echando a andar los motores de un sistema y empezando a ocurrir cosas. El 19 de julio el auditor superior de la Federación apenas tuvo facultades para iniciar auditorías en tiempo real. Estamos echando a andar los motores y no podemos pensar que va a funcionar igual en todas partes .

Bohórquez expuso que si lo que se busca es una prueba de fuego hay que estar atento a lo que ocurra con el gobernador de Nayarit, Roberto Sandoval, a quien se le relaciona con presuntos actos de corrupción porque si se nos fuga otro exgobernador que esté bajo investigación, entonces sí podemos pensar que estuvieron confabulándose autoridades para que sí ocurriera .

Dijo que el indicador que marcará el fracaso del Sistema Nacional Anticorrupción será si no desmantela redes de corrupción.

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El especialista planteó que si bien el caso Odebrecht involucra sobornos cuantiosos, habría que poner atención también en otros casos que incluso podrían ser más grandes en términos de los beneficios que obtuvieron las personas que realizaron actos corruptos.

Puso como ejemplo la venta de terrenos aledaños a las playas de Quintana Roo a particulares durante la administración del gobernador Roberto Borge.

A mí 10.5 millones de dólares me parece delicadísimo (que habría pagado Odebrecht a funcionarios mexicanos), es un caso global de corrupción, pero es mucho más delicado lo que pasó en Quintana Roo: los 45,000 millones de pesos, que es de lo que está acusado el exgobernador de Quintana Roo (Roberto Borge) .

Odebrecht es importante por emblemático, pero para mí es tan emblemático ese caso como Nayarit, Veracruz o Chihuahua .

La corrupción opera en redes

Bohórquez enfatizó que hay una sola forma de corrupción y es la que opera en redes y siempre llega a los particulares y a las empresas y de estas últimas pueden ser grandes corporaciones globales, bancos globales, chicas o fantasmas, pero siempre hay una relación perfecta entre lo público y privado.

Mencionó que hasta hace relativamente poco tiempo sólo estaban en las conversaciones sobre temas de corrupción la cabeza de la red o gobernadores, pero no se había tomado en cuenta que en una red no solamente hay funcionarios, sino también financieros, prestadores de servicios, como los bancarios y empresas fantasmas, ya sea para ofrecer protección o extraer renta de los actos de corrupción.

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También dijo que en casos extremos la forma más perniciosa de corrupción, y es a la que nos estamos acercando como país, es la captura del Estado, y se da cuando un grupo de interés dice: para qué los soborno si nos podemos hacer del Estado y operarlo desde adentro.

Asimismo, el director de Transparencia Mexicana destacó que la corrupción no es un crimen pasional, nadie corrompe por amor, pues siempre se trata de una operación que se planea en el restirador; siempre hay planificación, y cada vez más compleja, con un horizonte de tiempo diferente. Planean a largo plazo.

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