Aunque Antonio Mazzitelli, representante regional de la Oficina de la ONU en contra de la Droga y el Delito para México, Centroamérica y el Caribe, avaló la legalización de los grupos de autodefensa en Michoacán, dijo que éstos no pueden ser permanentes ni extenderse por otros territorios del país.

En entrevista tras asistir a la presentación del reporte Estadística sobre la eficiencia en el combate a la trata de personas en México; un ejercicio de acceso a la información , Mazzitelli manifestó que dada la coyuntura que se vive en Michoacán, la medida de incorporar a las autodefensas a cuerpos policiacos es viable, pero debe ser un esquema de transición y no permanente.

La insuficiente capacidad por parte del Estado en todas sus declinaciones, pero eso es a nivel municipal, a nivel estatal, a nivel federal en el territorio, seguramente genera fenómenos, de un lado, de violencia, de expansión por parte de las organizaciones criminales y, del otro lado, también reacciona por parte de la población civil , mencionó el representante de la ONU. Dijo que una situación de violencia podrá ser resuelta sólo a través de la profesionalización de los cuerpos policiacos y que los tres niveles de gobierno cumplan su función de brindar seguridad a los ciudadanos, además de establecer programas sociales sólidos y viables para atender el rezago social en Michoacán y otros estados, y crear fuente de empleo para que los ciudadanos.

El monopolio del uso de la violencia tiene que quedarse en el Estado, ésta es la concepción de un Estado moderno y si esto requiere medidas urgentes como las que se están midiendo, seguramente tiene que ser funcional , opinó Mazzitelli.

Consideró que la Gendarmería podría ser una respuesta para cubrir las funciones de seguridad en donde no las hay o carecen de efectividad: El gobierno federal está conformando una gendarmería que debe tener esa función .