La censura global de noticias de parte de gobiernos, actores no estatales y corporaciones alcanzaron nuevos niveles de sofisticación y complejidad, pese a que abundan las herramientas tecnológicas de comunicación y difusión de información, según un reporte divulgado este martes.

El Comité para la Protección de Periodistas (CPJ) difunfió un informe en el que destacó que en años recientes han surgido métodos singulares de controlar el flujo de información, incluida la presión financiera sobre los periodistas y los medios de información.

Titulado Ataques contra la Prensa: la Nueva Cara de la Censura , el documento subrayó que gobiernos, actores no estatales y empresas explotan también lagunas legales para evitar la divulgación y utilizan programas automatizados en redes sociales (conocidos como bots) para frenar la crítica.

Después de la elección (presidencial) de Donald Trump, el surgimiento de noticias falsas y el ambiente hostil para los periodistas creado por la retórica de Trump, ha suscitado preocupación en Estados Unidos , indicó el director ejecutivo del CPJ, Joel Simon, en un comunicado que acompaña el informe.

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Simon añadió, no obstante, que al margen de lo que sucede en Estados Unidos lo que ocurre en el mundo obedece a tendencias (que) son más profundas, más perdurables y más preocupantes .

En tanto que estamos inundados de información, existen tremendas lagunas en nuestro conocimiento del mundo, lagunas que crecen debido a ataques violentos contra los medios, a los nuevos sistemas de control de información de gobiernos y al poder de la tecnología de censurar y supervisar , opinó.

Identificó tres categorías de estrategias para controlar y administrar la información: lo que llamó represión 2.0; el control político encubierto; y la captación de tecnología.

La represión 2.0 utiliza nuevas tecnologías de la información, como teléfonos inteligentes y medios sociales, para actualizar antiguas tácticas de censura estatal que incluyen incluso el encarcelamiento de voces críticas, explicó.

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El control político encubierto significa un intento sistemático por ocultar actos represivos disfrazándolos bajo normas democráticas, como justificar la censura en internet con el argumento de suprimir expresiones de odio y la incitación a la violencia, expuso Simon.

Mientras, la captación de tecnología significa utilizar las mismas tecnologías que han generado el auge global de la información para acallar a la disidencia, monitoreando y vigilando a los críticos, bloqueando sitios web y utilizando a los troles cibernéticos para silenciar ciertas voces.

Estas estrategias han contribuido al aumento de los asesinatos y encarcelamientos de periodistas en todo el mundo. De hecho, a finales del 2016 había 259 periodistas encarcelados, la mayor cifra jamás documentada por el CPJ , precisó el directivo.

Simon señaló que los enemigos de la libertad de expresión han atacado el nuevo sistema informativo global a cada nivel, y han empleado la violencia y la represión contra periodistas específicos, con el objetivo de controlar las tecnologías de las que dependen para transmitir las noticias .

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Afirmó que los censores han sembrado la confusión y la desinformación para que la información crítica no llegue al público de ninguna manera significativa.

Subrayó, sin embargo, que la creación de nuevas estrategias represivas son respuestas al poder liberador de la información independiente.

El informe está compuesto por varios artículos escritos por renombrados periodistas.

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