“A Germán Larrea no le guardo ningún rencor y que no ande asustando a nadie, que él mismo no tenga miedo. Vamos a triunfar y se van a dar garantías a la inversión, no se va a afectar a ningún empresario”, respondió el candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador al presidente de Grupo México que escribió una carta a sus trabajadores para pedirles no dar su voto a opciones populistas.

En un mitin en Poza Rica, Veracruz, López Obrador hizo una dura referencia al empresario Germán Larrea, a quien calificó como un “traficante de influencias”. El candidato señaló al empresario de que Grupo México fue responsable de contaminar los ríos Bacanuchi y Sonora. También rememoró el accidente del 2006 en la mina Pasta de Conchos, donde quedaron atrapados 65 mineros.

Arrecia contra Yunes

De gira por Papantla y Poza Rica, Veracruz, el candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador arreció la crítica contra el gobernador de ese estado, el panista Miguel Ángel Yunes, a quien calificó como “el gran cacique” por supuestamente planear un fraude electoral para dejar en el cargo a su hijo, el candidato del frente PAN, PRD y MC, Miguel Ángel Yunes Márquez.

En Papantla, el candidato dijo estar seguro de que ganará la elección presidencial y expresó a sus seguidores que “si va a haber fiesta”, que la hagan afuera de las casillas para que cuiden el voto.

López Obrador celebró que la coalición que encabeza haya enviado una carta a organizaciones internacionales para solicitarles que acudan como observadores en las elecciones de Veracruz y Puebla, donde dijo Yunes quiere dejar a su hijo, y el exgobernador Rafael Moreno Valle, a su esposa.

Ayer en Amecameca, Estado de México, planteó que de ganar combatirá la corrupción; no aumentará el IVA e ISR en todo el sexenio; no habrá gasolinazos; eliminará la pensión a expresidentes; dará precios de garantía en el campo, y se dejarán de comprar alimentos y combustibles en el extranjero.

Su propia silla presidencial

En Papantla, Obrador fue recibido por artesanos que le regalaron una silla de madera, confeccionada como presidencial, con el escudo nacional. El candidato pidió que la subieran al templete. Se sentó en ella y dijo que la llevaría a Palacio Nacional.

“No voy a ir a vivir a Los Pinos, porque esa casa está embrujada, allí espantan, aparece el chupacabras. También por eso me voy a llevar mi silla a Palacio Nacional”, dijo.

Por otra parte, López Obrador condenó el asesinato en Tamaulipas del periodista Héctor González Antonio, corresponsal de Excélsior.