La legislación secundaria en materia educativa que se procesa en el Congreso de la Unión mantiene la rectoría del Estado, forma parte del enfoque diferente que tiene el gobierno federal del sistema educativo nacional, y no faculta a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) a intervenir en el otorgamiento de plazas, estableció Olga Sánchez Cordero.

En entrevista, la secretaria de Gobernación negó que en las negociaciones entre el gobierno federal y la CNTE se haya cedido en todo a las exigencias de la disidencia magisterial.

“No hay esta intervención de parte de la CNTE (ni la posibilidad) de intervenir. Esto es una rectoría del Estado. Se conserva la rectoría del Estado. Es una visión distinta del sistema educativo y muchos no la comparten”, afirmó.

A decir suyo, hay varios legisladores que no están de acuerdo con el contenido de la nueva Ley General de Educación, la Ley General del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros, y la ley Reglamentaria de la fracción IX del artículo Tercero de la Constitución, en materia de mejora continua de la educación, porque su visión es distinta.

“Muchos diputados, muchos senadores no comparten esta visión. Pero, finalmente, es una distinta concepción del sistema educativo en nuestro país. Y es lo que se está proponiendo”, dijo.

Para Sánchez Cordero no hay sorpresa alguna, porque el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció, desde que fue candidato, que la llamada reforma estructural en materia educativa, concretada durante el gobierno del expresidente Enrique Peña Nieto, sería derogada.

“No hay sorpresas. El presidente de la República desde la campaña dijo que no estaba de acuerdo con la reforma educativa. “Y hoy avanzamos en otra reforma diferente”, aseguró.

Consultada sobre si la reforma educativa, cuya legislación secundaria aprobaría la Cámara de Diputados, que luego remitiría a la Cámara de Senadores para su revisión y posterior ratificación o modificación, es la adecuada, la funcionaria respondió que dependía de visiones.

“Depende para quién. Para nosotros, sí”, sostuvo. Negó también haber dado poder excesivo a la CNTE.

“Hemos estado dialogando y dialogando. Lo que sí queremos es avanzar en los contenidos de la reforma educativa. Eso para nosotros es importantísimo. (Determinar) qué contenidos. Y ahí sí vamos a ver cómo avanzamos, ya en un sistema de educación moderno, del siglo XXI”, concluyó.