A partir de hoy los funcionarios tienen prohibido recibir moches. Están obligados a no caer en conflictos de interés. Tendrán prohibido contratar a familiares. También habrá un recorte mayor en el gobierno federal porque desaparecerán las plazas con nivel de Dirección General Adjunta y un recorte más severo al gasto corriente, de acuerdo con la Ley Federal de Austeridad Republicana ya en vigor.

La legislación indica que los servidores públicos deberán abstenerse de asociarse con inversionistas, contratistas o empresarios, nacionales o extranjeros, para establecer cualquier tipo de negocio, por lo que deberán separarse legalmente de los activos e intereses económicos que afecten de manera directa el ejercicio de sus responsabilidades en el servicio público y que constituyan conflicto de interés.

“Tienen prohibido recibir con motivo del desempeño de su empleo, cargo o comisión, cualquier tipo de pago, regalo, dádiva, viaje o servicio que beneficie a su persona o sus familiares hasta el cuarto grado por consanguinidad o afinidad”.

El artículo 63BIS ordena evitar el nepotismo. “Cometerá nepotismo el servidor público que, valiéndose de las atribuciones o facultades de su empleo, cargo o comisión, directa o indirectamente, designe, nombre o intervenga para que se contrate como personal de confianza, de estructura, de base o por honorarios en el ente público en que ejerza sus funciones, a personas con las que tenga lazos de parentesco por consanguinidad hasta el cuarto grado, de afinidad hasta el segundo grado, o vínculo de matrimonio o concubinato”.

Contempla una reducción de plazas, como lo anunció el presidente Andrés Manuel López Obrador. “Se prohíben las plazas con nivel de Dirección General Adjunta que no ejerzan facultades contempladas expresamente en ley o reglamento”. Y plantea un control más severo al gasto público, así como la reducción de consultorías y asesorías.

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