El Pleno del Senado de la República aprobó en lo general y en lo particular, por 68 votos a favor, 39 en contra y ninguna abstención, la minuta por la que se expide la Ley General de Educación y se deroga la Ley General de la Infraestructura Educativa.

La Ley General de Educación, que se turnó al Ejecutivo para su publicación, prevé que el Estado garantice la educación desde básica hasta superior. No obstante, en su artículo sexto se indica que es obligatoria la educación desde preescolar hasta media superior.

En este mismo artículo se indica sobre la educación inicial que “es un derecho de la niñez; es responsabilidad del Estado concientizar sobre su importancia y garantizarla conforme a lo dispuesto en la presente ley”.

En el artículo séptimo se precisa también que el Estado “establecerá la educación especial disponible para todos los tipos, niveles, modalidades y opciones educativas”.

Por otra parte, en su artículo 16 se estipula que la educación que imparta tanto el Estado como los particulares deberá enfocarse en combatir la ignorancia, los prejuicios y la violencia, especialmente la que se ejerce contra las mujeres y la niñez, entre otros.

Sobre los planes de estudio, la ley aprobada detalla, en su artículo 23, que para la aplicación de los programas se considerará la opinión de los estados “y de diversos actores sociales involucrados en la educación”.

Se menciona en el artículo 25 que los planes de estudios de las normales del país se someterán a revisión.

“Dichos planes y programas serán revisados y evaluados para su actualización (...) se impulsará la colaboración entre las escuelas normales y las instituciones de educación superior para su elaboración”, se señala.

En general, los nuevos programas y planes de estudio y libros de texto gratuitos ya acordes a la nueva Ley General de Educación deberán estar listos para el inicio del ciclo escolar 2021-2022.

Durante la discusión, los legisladores del PAN, PRI, PRD y Movimiento Ciudadano criticaron a Morena por considerar que las minutas de leyes secundarias que impulsó obedecen a intereses sindicales.

La senadora del PRI, Vanessa Rubio Márquez, criticó que en la administración de Andrés Manuel López Obrador la educación no es una prioridad.

Afirmó que para el año próximo se estima que el presupuesto para la Secretaría de Educación Pública crezca en términos reales apenas 1.7% mientras que secretarías como la de Energía su presupuesto aumenta 72 por ciento.

Por su parte, la senadora del PAN, Josefina Vázquez Mota, quien fue secretaria de Educación entre el 2006 y el 2009, aseveró que se da más poder a los sindicatos con las leyes secundarias.

“En los últimos 14 años, en el estado de Oaxaca, cerca de un millón de niñas, niños y adolescentes no han tenido clases por cerca de dos años, esto es parte también de la realidad”, alertó.

En contraparte, Blanca Estela Piña Gudiño, senadora de Morena, sostuvo que los maestros en adelante no serán perseguidos.

Los saldos para el magisterio de la reforma del Pacto por México, aprobada sin chistar por muchos de los que hoy se oponen, fueron cientos de profesores cesados, profesores encarcelados y represiones, dijo.

Hasta el cierre de esta edición aún se encontraban en discusión las dos leyes faltantes: la Ley General del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros y la Ley Reglamentaria del Artículo 3 constitucional.