En el marco de la incertidumbre y preocupación por la emergencia sanitaria del coronavirus y tras el fallecimiento de un migrante guatemalteco en el centro de detención migratoria de Tenosique, Tabasco, organizaciones internacionales y locales defensoras de derechos humanos exigieron al gobierno federal que incluya a los migrantes en las políticas de acceso a la salud, información, protección y bienestar que se implementen.

Las oficinas en México de la Agencia de la ONU para los Refugiados, del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, del alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y de la Organización Internacional para las Migraciones lamentaron la muerte del nacional de Guatemala, solicitante de la condición de refugiado que se encontraba en detención junto con su esposa, hijo, nuera y hermano.

Los organismos internacionales señalaron que según información oficial, la noche del martes 31 de marzo habría ocurrido un motín y un incendio dentro del centro de detención migratoria, aparentemente por la incertidumbre y preocupación por la emergencia sanitaria.

Derivado de estos hechos, las agencias y organizaciones llamaron a la liberación de solicitantes de asilo para protegerlos de la pandemia.

Cárceles, abandonadas

Ante las medidas implementadas para evitar las contagios del coronavirus en el país, la ONG Reintegra lamentó que las personas en centros penitenciarios no son tomadas en cuenta.

Advirtió que casi 50% de los reos comparte la celda con más de cinco personas, es decir, una política de sana distancia no es posible.

“Pero eso no es todo, tampoco es realista pensar en la prevención del contagio masivo si se carece de agua potable, artículos de limpieza y acceso a medicamentos”, dijo Jimena Cándano, directora general de Reintegra.

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