De los casos de violencia en contra de la comunidad de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales (LGTB) registrados en 15 meses por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en 25 países de la Organización de Estados Americanos (OEA), 11% corresponde a México.

Esta estadística ubica a la República Mexicana y Colombia en segundo lugar con mayor número de casos de violencia -ya sea actos en contra de la integridad personal o asesinatos-contabilizados por la CIDH en contra de este grupo durante el periodo comprendido entre el 1 de enero del 2013 y el 31 de marzo del 2014.

A través del Registro de Violencia , la Comisión observó que, durante dicho periodo, al menos 594 personas que eran LGBT o eran percibidas como tal fueron asesinadas y que al menos 176 fueron víctimas de graves ataques contra su integridad física, supuestamente relacionados con su orientación sexual o su identidad en 25 de las 35 naciones que integran a la OEA.

Los números arrojan que Brasil ocupa el primer sitio, con 347 casos registrados; seguido por México y Colombia, quienes registraron 86 actos violentos cada uno, y el tercer sitio corresponde a Estados Unidos, con una cifra que alcanza 54 actos.

Los datos compilados por la CIDH demuestran que muchos de estos actos de violencia contra personas LGBT estuvieron acompañados de agresiones verbales relacionadas con la orientación sexual o la identidad de género percibida de las víctimas, situación que se hace particularmente evidente en casos de violencia que no resultan en la muerte.

Los números arrojan que de los 86 casos documentados en México; 76 fueron asesinatos y siete de violencia no letal. Quintana Roo y Puebla fueron los estados donde más actos de violencia se registraron, con nueve actos documentados; seguido por Tabasco, Chiapas, Guerrero y Jalisco, con cinco casos cada uno. Los siguientes estados, con cuatro casos registrados en cada entidad fueron Chihuahua, Coahuila, Morelos, Nuevo León y Oaxaca.

De los casos no letales, coincide la participación adeagentes del estado; como el señalado en el Distrito Federal donde Jonathan Zamora, al ser detenido por la policía y negarse a los pedidos de sexo oral de los agentes, fue vejado y golpeado en la comisaría.

Asimismo, se registraron casos de particulares, tanto en lugares públicos como en sitios de trabajo, en los que las víctimas fueron amenazadas y atacadas con armas como un destornillador, cuchillos y bates de béisbol.

En Puerto Vallarta, Jalisco, a Héctor Jonathan Franco Martínez, percibido como homosexual, una persona le arrancó los ojos ante la inacción de los guardias de una cárcel.

Ante la situación, la CIDH insta a los estados a tomar medidas urgentes y efectivas de prevención y respuesta frente a estas violaciones de derechos humanos y a garantizar que las personas LGBT puedan gozar efectivamente de su derecho a una vida libre de violencia y discriminación .

[email protected]