Uno de los resultados de la más reciente reunión plenaria del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), que se realizó hace algunos días de forma virtual, fue la propuesta para modificar una de sus 40 recomendaciones que los países miembros, como México, deben de cumplir en materia de prevención y combate al lavado de dinero y financiamiento al terrorismo.

Según los resultados expuestos por el GAFI, se busca fortalecer la evaluación y detección de riesgos de las jurisdicciones y sujetos obligados, para el tema del financiamiento a la proliferación de armas de destrucción masiva.

“Los países deben de tomar medidas proporcionales para asegurar que estos riesgos sean mitigados de manera efectiva”, expuso el organismo.

De acuerdo con el GAFI, el financiamiento a la proliferación es todo acto que provea fondos o utilice servicios financieros en todo, o en parte, para la fabricación, adquisición, posesión, desarrollo, exportación, trasiego de material, fraccionamiento, transporte, transferencia, depósito o uso de armas nucleares, químicas o biológicas.

Como respuesta para atacar esta actividad, el GAFI ha propuesto modificar su recomendación número uno, la cual pide tanto a países y sujetos obligados, como a instituciones financieras y actividades y profesiones no financieras designadas (APNFD), un enfoque basado en riesgo para asegurar que las medidas antilavado y de financiamiento al terrorismo que apliquen sean proporcionales a sus riesgos detectados.

“Las enmiendas propuestas buscan reforzar la implementación de sanciones financieras específicas, al obligar a las instituciones financieras y a las APNFD a evaluar los riesgos de incumplimiento, no implementación y evasión de sanciones financieras específicas relacionadas con el financiamiento de la proliferación (...) Esto aseguraría que no apoyen involuntariamente el financiamiento de la proliferación (de armas de destrucción masiva)”, detalla la propuesta que se votará en la reunión del organismo, en octubre próximo.

[email protected]