Apatzingán, Michoacán. En medio de filtraciones por parte del crimen, el alejamiento de uno de los líderes que catapultó el movimiento y con un acuerdo para su legalización, así llegan los grupos de autodefensa a su primer año.

El padre Gregorio López reconoce que los criminales se están haciendo pasar por autodefensas, sobre todo en el municipio de Apatzingán, considerado el centro de operación de Los Caballeros Templarios, situación que, dijo el padre Goyo, representa un reto para las autodefensas.

Estanislao Beltrán, vocero de las autodefensas, asegura que en los 12 meses que ya han transcurrido, el movimiento ha recuperado varios municipios en poder de los criminales y han expulsado a varios delincuentes.

Hipólito Mora, fundador de las autodefensas, refiere que antes el pueblo estaba sometido y pese a los pronósticos adversos, hoy la gente vive mejor, ya que los secuestros, las extorsiones y los delitos en general, han bajado considerablemente en los lugares con civiles armados.

Miguel Lázaro, El Vaquero, líder de los civiles armados en Apo del Rosario, afirma que gracias al movimiento se han recuperado varias huertas de aguacate que fueron arrebatadas por los criminales.

Todos estos líderes coinciden en que hay criminales que están tratando de infiltrarse en el movimiento para desprestigiarlo, por lo que están entablando reuniones para definir las estrategias para depurar a los grupos de autodefensas y no retroceder en lo ya ganado durante estos 12 meses de operación de las mismas.