El centro de Toluca, Estado de México, que fue gobernado por el hoy presidente Enrique Peña Nieto, amaneció el miércoles con rostro distinto. El primer perímetro del Zócalo mexiquense fue sellado con vallas desde el viernes, día en que inició el operativo para la séptima Cumbre de Líderes de América del Norte, celebrada el 19 de febrero entre los presientes de México, Estados Unidos y Canadá, que concluyó anoche.

Las calles principales se retocaron, adornaron y limpiaron para que los vehículos de seguridad de los mandatarios pasaran sin retrasos hacia el Palacio de Gobierno de Toluca y el Cosmovitral, sedes de los trabajos de la reunión.

Los más de 200 comercios de la plaza principal cerraron sus cortinas y los pocos habitantes de esta entidad del Estado de México que se asomaban al Zócalo mexiquense, se pegaban a las bardas con la esperanza de ver al presidente estadounidense Barack Obama o por lo menos a La Bestia, el auto blindado en el que el mandatario viaja.

Tanquetas militares, policías federales y estatales, así como francotiradores en azoteas de edificios públicos y helicópteros federales que sobrevolaron la zona. La vida cotidiana comenzaba hasta la Alameda Central, unas 12 cuadras retirado del Zócalo, en donde un show de música regional se llevó a cabo.

Las avenidas Villada y Bravo permanecieron cerradas a los autos desde Francisco Murguía. En el cruce de las calles Morelos y Matamoros medio centenar de braceros miembros de una coalición binacional de migrantes exigió respuesta del gobierno de Estados Unidos y México sobre graves violaciones a los derechos de las personas indocumentadas que laboran en Estados Unidos bajo los programas de visas H-2. Sobre Paseo Tollocan, avenida principal de Toluca, policías estatales vigilaron el flujo automovilístico.

En una carpa blanca, cerrada y custodiada por agentes del servicio secreto estadounidense, el mandatario Enrique Peña Nieto recibió en la entrada de Palacio de Gobierno a su homólogo, Barack Obama, a las 12:41 de la tarde, quien descendió de uno de los dos vehículos negros blindados. Cabe destacar que el uso de dos vehículos es para evitar que se conozca en cuál de éstos viaja el líder estadounidense.

En la víspera de la Cumbre, el gobernador Eruviel Ávila apeló a la comprensión de la ciudadanía ante las medidas de seguridad implementadas con motivo de la reunión trilateral de los líderes de la región.

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