En México hay un patrón de violencia contra los defensores de derechos humanos (DH) y periodistas que se intensifica cuando son mujeres y para combatirlo el primer paso es luchar contra la impunidad.

Ese fue el mensaje principal de Michael Forst, el relator especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre el tema, al concluir su misión por el país y después de reunirse con 800 defensores de derechos humanos y periodistas de 24 estados.

Según Forst, existe una tendencia de muerte para los defensores que no están siendo protegidos ni respetados por las autoridades, por lo que pidió a los gobiernos una protección especial.

A su juicio, las causas principales de esta violencia son los altos niveles de impunidad, la cual llega a 98% y urge corregir, máxime cuando las víctimas suelen identificar a sus atacantes como policías, militares o marinos.

Otros problemas son la corrupción y la imagen negativa que los funcionarios ofrecen de los defensores y que los pone más en peligro. Hay que decir que ellos son agentes de cambio y no enemigos del Estado , expuso.

Entre las recomendaciones que Forst hizo al gobierno mexicano destacan: reforzar las medidas para proteger a las mujeres, crear redes de protección y mejorar el actual mecanismo de protección de defensores y periodistas que, aunque positivo, dijo, muchas veces no funciona.

El funcionario de la ONU estuvo del 16 al 24 de enero en México para conocer los avances y perspectivas en materia de respeto, promoción y protección de las personas defensoras de DH.