Elementos del Ejército mexicano fueron retenidos la noche del viernes por pobladores del municipio de Leonardo Bravo, en la sierra de Guerrero, después de que los militares realizaran un operativo en el que se logró someter y desarmar a por lo menos 60 policías comunitarios por la supuesta portación de armas y cartuchos prohibidos.

El sábado, personal del gobierno de Guerrero y de la 35 zona militar donde están adscritos los 200 elementos militares retenidos, lograron la liberación de los efectivos.

El hecho se suscitó en el marco de que la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG) denunció la muerte de uno de los 15 policías ciudadanos que estaban reportados como ?desaparecidos desde el jueves en la comunidad El Naranjo, municipio de Leonardo Bravo, en la sierra de Chichihualco. Los comunitarios de la UPOEG se enfrentaron el jueves contra aproximadamente 500 sujetos armados que portaban vestimenta tipo militar y armamento de grueso calibre.

Bruno Plácido Valerio, líder de la UPOEG, informó que el sábado ya habían encontrado a la mayoría de los ?desaparecidos, a quienes rescataron en cerros y barrancas.

Para justificar la no entrega de las armas al Ejército, Bruno Plácido aseguró que el jueves pasado se dio un enfrentamiento con presuntos sicarios, que no pudieron abatir a los policías comunitarios dijo porque no todos habían entregado las armas al Ejército.

Los comisarios de comunidades en los municipios de Leonardo Bravo y General Heliodoro Castillo liberaron este fin de semana a los 60 comunitarios detenidos supuestamente por el Ejército, y recuperaron las armas decomisadas.

Cabe destacar que la semana pasada, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) consideró que los grupos de autodefensa no son la solución a los problemas de inseguridad que se enfrentan.

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