“Cuando yo dije que sufría violencia en las reuniones de seguridad era cierto, porque se hacían grupos de puros hombres ¿y saben quién me volteaba a ver? ¡Nadie!”, dijo la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, al relatar dos años de complejidades que ha tenido por ser mujer en un gabinete federal donde tradicionalmente las decisiones las tomaban varones.

Durante su intervención, el viernes pasado, en la conferencia virtual 2021 “Participación política de las mujeres en México: Retos y temas pendientes”, Sánchez Cordero narró: “quiero compartirles a ustedes lo difícil que ha sido para mí ser secretaria de Gobernación, ha sido de verdad un reto enorme, enorme, por la complejidad de la secretaría entre otras cosas, porque es la secretaría de la política interior y porque lo que yo hago dentro de esa secretaría no se nota. ¿Y por qué no se nota? Porque cuando sí se nota es cuando la secretaría no está funcionando”.

Ejemplificó que cuando asumió el cargo en diciembre del 2018 “no había articulación en ninguna política pública para atender violencias, desde que yo llegué a la secretaría hemos estado articulando semana con semana todas las acciones de gobierno para atender las violencias”.

“Yo sí puedo decirles que no ha sido nada fácil, ustedes han visto los permanentes ataques a mi persona en la prensa, que soy adorno, que soy florero, etcétera, etcétera. ¿Por qué? Por la agresión que se tiene hacia una posición que tradicionalmente, históricamente había sido única y exclusivamente de los hombres”, sostuvo.

La también ministra en retiro manifestó que al inicio del actual gobierno federal, en las reuniones de gabinete de seguridad, fue relegada.

“Cuando yo dije que sufría violencia en las reuniones de seguridad, era cierto, ¿Por qué?, porque se hacían grupos de puros hombres, estaba yo la única, y saben quién me volteaba a ver, nadie, antes de que llegara el Presidente, ahí estaban cuchicheando todos, verdad, menos yo; no estaba incluida en esas bolitas de funcionarios”, aseveró.

Sin embargo, Sánchez Cordero resaltó que no obstante de esas complicaciones, “ha sido un reto enorme ¡qué yo estoy satisfecha!, sí quiero decirles, pero seguramente todas mis compañeras estarán de acuerdo en algo, tenemos que trabajar doble o triple, tenemos que dar resultados en forma doble o triple para poder avanzar”.

Se dijo complacida de que Rosa Icela Rodríguez sea la primera Secretaría de Seguridad federal, y destacó que la lucha política de las mujeres está presente aún en lo local, pues consideró que siguen existiendo “resistencias” por parte de gobiernos que se niegan a armonizar sus leyes en materia de equidad de género.

“El segundo reto, modificar la configuración de la participación política de las mujeres en lo local, que también ha sido obviamente un tema que hemos tenido que enfrentar y muy rezagado. ¿Por qué? Porque no se ha querido en muchas ocasiones armonizar las leyes federales e incluso legislar en materia de reformas constitucionales y hay una resistencia en lo local todavía para poder armonizar y homologar estas leyes”, apuntó.

Finalmente, estimó que “la desigualdad en el ingreso, la pobreza para poder participar políticamente en libertad y transformar la conciencia y la cultura de la discriminación y la de desigualdad, es un reto enorme por la resistencia del sistema patriarcal y machista que tenemos; este es otro de los grandes retos, la transformación cultural”.

jorge.monroy@eleconomista.mx