La noche de la elección de presidente de la República del 1 de julio próximo se van a dar los resultados de la contienda “sí o sí”, aseveró el presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), Lorenzo Córdova Vianello.

En entrevista, el funcionario electoral dijo: “La noche del día de la elección yo saldré en cadena nacional a dar los resultados, sean los que sean y como los arroje el ejercicio del conteo rápido”.

“Si se diera la casualidad de que hubiera una elección muy reñida y, por lo tanto, los rangos de votación de un candidato se empalman con los del otro, como ocurrió en el 2006, eso se va a decir y se va a explicar”, explicó.

De darse ese escenario, añadió, se dirá que el INE no puede decir que hay un claro ganador y ya quedará a la responsabilidad de los candidatos que se encuentren en ese supuesto si salen a darse ganadores o no.

“Yo creo que sería un acto de irresponsabilidad, porque ninguno de ellos va a tener la capacidad de información que tiene el Instituto Nacional Electoral”, dijo.

Primordial que la sociedad participe, remarca

El consejero presidente destacó la importancia de que la ciudadanía participe en el proceso electoral en marcha, el cual es el más grande de la historia del país, ya que no sólo se renovará la Presidencia y el Congreso de la Unión, sino que habrá elecciones locales concurrentes para elegir ocho gubernaturas, el jefe de Gobierno de la Ciudad de México y autoridades locales en 30 entidades.

Destacó que la participación de la ciudadanía en las elecciones es importante porque son los ciudadanos los que hacen la elección; porque el voto sirve, porque es importante generar contextos de acompañamiento y exigencia ante la autoridad.

Explicó que en México la condición fundamental para entender al sistema electoral respecto a otros es la desconfianza, en función de la cual se ha construido el andamiaje legal e institucional para organizar las elecciones.

“Esa desconfianza nos impuso hace 30 años un esquema en el cual son los propios ciudadanos los que se encargan de la recepción y el cómputo de los votos”.

En ese sentido, Córdova Vianello explicó que el INE es el responsable de aplicar la ley y de generar las condiciones para que las elecciones se puedan llevar a cabo, pero quienes realizan las elecciones son los ciudadanos.

“En estos momentos el INE se encuentra en un el proceso de contratación de cerca de 50,000 funcionarios que se encargan de la capacitación de los funcionarios de casilla, donde podrán votar alrededor de 88 millones de mexicanos”.

Agregó que este año se instalarán alrededor de 156,000 casillas; es decir, 13,000 más que hace seis años, lo cual implica que, el día de la elección, estarán operando alrededor de 1 millón 400,000 ciudadanos designados y capacitados para ser funcionarios de casilla, que serán 400,000 más que hace seis años.

Para el funcionario, la participación de los ciudadanos como funcionarios de casilla representa uno de los principales eslabones de la cadena de confianza que implica el conjunto de hechos, decisiones y actos que conlleva organizar una elección.

Asimismo, mencionó que hay otro plano de la participación que es el ejercicio del voto el día de la elección.

“Si bien se vale dudar del desempeño de las autoridades electorales, también es cierto que, a partir de los conflictos poselectorales ocurridos, se han generado afirmaciones incorrectas en el sentido de que en México el voto no se respeta y hay fraudes electorales, que en nada abonan en la construcción de la democracia”, indicó.

Sin embargo, enfatizó que, a diferencia de hace 30 años, cuando el punto principal del proceso electoral era el día del “destape” porque las elecciones eran sólo un trámite, hoy no se sabe quién va a ganar hasta que ocurre la elección.

En ese tenor, Córdova Vianello manifestó: Han cambiado un conjunto de procedimientos y garantías en México que hoy permiten que los ciudadanos voten en libertad.

Dijo que un segundo plano de la importancia de que los ciudadanos se involucren en las elecciones es que en México asumamos que el voto sirve, que se cuenta y, a partir de esa convicción, votemos libremente por quien queramos.

La mejor forma de comprobar que el voto sirve es que en los últimos tres años hemos tenido el proceso de alternancia más alto en la vida democrática del país.

“Nunca antes había habido tanta alternancia por la vía electoral como lo ha habido en los últimos tres años a nivel municipal y de gubernaturas. En 14 de 24 elecciones de gobernador ha habido alternancia”, expresó.

Enfatizó que la alternancia no hace democrático a un país, pero sí la posibilidad de que pueda darse. eso demuestra que las elecciones sirven y que hay condiciones para que el voto se pueda ejercer en libertad.

El funcionario citó un tercer plano de la participación. Dijo que México vive una paradoja: Aquí se ha hecho como no ha ocurrido en algún otro país: una inversión tan grande en la construcción de su sistema democrático; sin embargo, México es uno de los países donde hay un más bajo aprecio por la democracia.

Recordó que, de acuerdo con los resultados del Latinobarómetro, del 2016 al 2017, el aprecio por la democracia entre los mexicanos bajó de 48 a 38%, lo cual es muy preocupante.

Eso nos ha llevado a tener uno de los sistemas electorales más robustos de América latina.

El presidente del INE destacó que el poco aprecio de los mexicanos por la democracia se debe a diferentes factores, entre ellos que los gobiernos democráticos no han logrado resolver los grandes problemas nacionales como la pobreza, la desigualdad, la corrupción, la impunidad y la inseguridad, que lastiman la vida social permanentemente.

Asimismo expresó que es necesario construir una ciudadanía que cada día sea más exigente con sus autoridades.

La participación ciudadana también debe ser entendida como crear contextos de exigencia a los partidos y a las autoridades. buenos resultados en el desempeño de sus funciones y rendición de cuentas.

En ese sentido, destacó el consejero, que una ciudadanía informada es una premisa de una ciudadanía libre. El voto libre depende en parte de que sea un voto informado.

Planteó que los ciudadanos son la mejor vía para exigir a los candidatos a distintos puestos de elección popular que sean campañas de sustancia, centradas en los diagnósticos y en la discusión de las soluciones a los grandes problemas nacionales.

También planteó que, si bien quienes deciden el tono del proselitismo son los partidos y sus estrategas y vemos campañas centradas en la descalificación del contrario: la propaganda negra, lo que tendremos son ciudadanos cada vez más desencantados de la democracia, cada vez más alejados de la política y cada vez más molestos.

“Una ciudadanía que está sometida a estos niveles de desencanto y de enojo es una que no abona a la adecuada recreación de la democracia”.

Dijo que no es que esté mal que la ciudadanía esté inconforme, lo que supone la democracia es que esa inconformidad se conduzca por canales institucionales. Cuál es la mejor manera: que se exija.

Expuso que si bien en México cada vez más la población toma conciencia de que debe participar en los asuntos públicos, todavía estamos muy lejos de donde deberíamos estar.

“Distamos muchos de llegar a un punto tal donde la ciudadanía se empodera y se apropia de los procesos de discusión pública, aunque eso no quiere decir que se sustituya a los espacios de discusión como el Congreso”.

Córdova Vianello reiteró que una ciudadanía que acompaña el ejercicio de gobierno y le crea contextos de exigencia es lo que hace más democrático a un sistema político. Es lo que lo vuelve más democrático.

Recordó que algunos teóricos señalan que la clave de la sociedad democrática es la maximización del asociacionismo; es decir, una sociedad que se organiza para actuar políticamente.

En ese sentido, dijo que en México tenemos una sociedad cada vez más organizada; no obstante, todavía es poco para lo que necesitamos.

En la medida en que tengamos una sociedad más organizada, vamos a tener una sociedad que interactúa con los órganos públicos y les eleva el contexto de exigencia.

Tenemos una crisis de legitimidad de los partidos

El presidente del INE señaló que la crisis de legitimidad de los partidos políticos en México y el mundo es preocupante porque en donde hay un sistema de partidos en crisis la democracia está en la misma situación.

“En México es preocupante por el reciente del sistema de partidos democráticos que no supera los 40 años. En cuatro décadas se ha pasado de un sistema de partido hegemónico a uno plural”.

Sin embargo, mencionó que es alarmante la narrativa antisistema o antipartidos que se construye en el escenario público, porque ésta nos puede llevar a pensar que los partidos son prescindibles en una democracia. Citó a Hans Kelsen quien decía que quien piense que una democracia es posible sin partidos políticos está cometiendo un acto o de ilusión o de hipocresía porque los partidos y la democracia son consustanciales.

Desde su perspectiva los partidos, a la par de que se fueron fortaleciendo y logrando condiciones equitativas, se convirtieron en maquinarias electorales, privilegiando la dimensión electoral que los ha llevado a tener un pragmatismo electorero y han dejado de lado la dimensión ideológica y programática.

Lorenzo Córdova Vianello

• Es licenciado en Derecho por la UNAM y doctor de Investigación en Teoría Política por la Universidad de Turín, Italia.

Se ha desempeñado como:

• Investigador nacional nivel 2 del Sistema Nacional de Investigadores.

• Investigador titular B de tiempo completo del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM.

• Profesor de Derecho Constitucional y de Derecho Electoral en la Facultad de Derecho de la UNAM.

diego.badillo@eleconomista.mx