El exsecretario de Seguridad de México Genaro García Luna se sentará en el banquillo de la justicia estadounidense tentativamente el 24 de octubre de 2022, para responder por las acusaciones de conspirar para traficar toneladas de cocaína a Estados Unidos.

En una audiencia por videoconferencia celebrada este miércoles en el Tribunal de Brooklyn, tanto el juez, como la fiscalía y la defensa de García Luna, presente en la misma, acordaron que si las partes no estuvieran preparadas para esa fecha, el juicio se postergaría hasta principios de 2023.

La duración del juicio será previsiblemente de “ocho semanas”, anunció el tribunal.

El material recabado por las autoridades estadounidenses, “más de un millón de documentos”, así como audios que inculparían a García Luna, presenta una dificultad para que la defensa pueda analizarlo para esa fecha, dijo el abogado César de Castro.

Antes, para el próximo 8 de diciembre, se ha fijado otra audiencia de este caso.

En la audiencia del miércoles participaron el juez Brian Cogan, que lleva el caso, el asistente del fiscal Ryan Harris y el abogado de la defensa De Castro.

Detenido el 10 de diciembre de 2019 en Dallas, Texas, García Luna está acusado por la justicia estadounidense de tres delitos de conspiración para traficar cocaína por ayudar al Cártel de Sinaloa a enviar toneladas de drogas a Estados Unidos a cambio de sobornos millonarios entre 2001 y 2012, y de otro delito por hacer declaraciones falsas en 2018.

Según la justicia, su colaboración habría permitido la entrada de al menos 53 toneladas de cocaína a Estados Unidos.

Pena podría ser perpetua

En enero de 2020, García Luna se declaró no culpable de los tres cargos de conspiración para traficar cocaína por ayudar al cartel de Sinaloa y de otro delito por hacer declaraciones falsas en 2018.

Este ingeniero de 53 años, que sigue detenido en Nueva York, se enfrenta a una pena mínima de 10 años de cárcel y un máximo de cadena perpetua.

El gobierno de México pidió en enero de 2020 a Estados Unidos su extradición. Semanas después, lo acusó de desviar más de 200 millones de dólares del erario público hacia empresas de su familia.

Y el pasado septiembre, el gobierno mexicano presentó una demanda en Estados Unidos para recuperar activos “derivados de un gran esquema ilegal de contratación en el sector de la seguridad y defensa nacional”, relacionados con operaciones ilegales que habría realizado García Luna.

De 2001 a 2005, García Luna dirigió la extinta Agencia Federal de Investigación de México, encargada de luchar contra la corrupción y el crimen organizado, y de 2006 a 2012 fue secretario de Seguridad Pública del gobierno de Felipe Calderón, con control sobre la policía federal.

García Luna es uno de los funcionarios mexicanos de mayor rango detenidos en Estados Unidos acusados de narcotráfico.

La inculpación de García Luna en Nueva York es resultado de revelaciones que surgieron en el juicio de Joaquín "Chapo" Guzmán, exjefe del cartel de Sinaloa, hallado culpable de narcotráfico en febrero de 2019 tras un histórico proceso de tres meses en la corte de Brooklyn, y condenado a cadena perpetua.