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Impulsan en Jalisco proyecto “Tejiendo Campo” para fortalecer a mujeres rurales
La iniciativa del Consejo de Desarrollo Agropecuario y Agroindustrial, en coordinación con Fundación Marisa, busca integrar a mujeres rurales a cadenas productivas.

Guadalajara, Jal. "El campo jalisciense no puede pensarse en términos de competitividad sin reconocer, fortalecer y vincular el trabajo productivo de las mujeres", afirmó la presidenta del Consejo de Desarrollo Agropecuario y Agroindustrial de Jalisco (CDAAJ), Lorena Delgado, al presentar el proyecto "Tejiendo Campo" en coordinación con Fundación Marisa.
Se trata de un proyecto de fortalecimiento productivo, organizativo y comercial dirigido a mujeres rurales productoras del estado, diseñado para atender no sólo las necesidades inmediatas de capacitación, sino las barreras estructurales que históricamente han limitado su integración plena a cadenas de valor formales.
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"El sector agropecuario empresarial está muy interesado en desarrollar proyectos donde las mujeres sean visibilizadas, no solo por su importancia en las cadenas productivas, sino por las decisiones que toman en la alimentación de los mexicanos todos los días", expresó la presidenta del CDAAJ.
"Según datos de la FAO, si las mujeres intervinieran más en este sector, podríamos incrementar hasta el 30% en producción, y reduciríamos de esa manera la brecha de inseguridad agroalimentaria", abundó.
La dirigente del sector en la entidad, detalló que "Tejiendo Campo" no solo es un modelo piloto que busca replicarse en otros sectores, sino que es también una definición de rumbo: reconocer, fortalecer y vincular el trabajo productivo de las mujeres.
Actualmente, CDAAJ cuenta con vicepresidencias con presencia femenina en cadenas productivas como limón, plátano, mango, maíz, hortalizas y miel de abeja, así como en áreas transversales como sustentabilidad, mujeres, normatividad, jóvenes y agroindustria.
Según datos de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) de Jalisco, en 2024, de un padrón de 11,130 productoras, 65% son de actividad agrícola, 35% de actividad pecuaria y apenas 1% está en acuacultura y pesca, teniendo como promedio de edad 53 años.
Si hablamos en términos de unidades de producción, de 4,700 unidades de producción, solo el 17% están bajo la responsabilidad, el manejo y la toma de decisiones de las mujeres.
Paola Lazo, directora de Fundación Marisa, explicó por su parte que “Tejiendo Campo” es más que un curso o programa aislado de formación técnica.
“Se trata de una intervención integral que combina extensionismo rural, formación organizativa, acompañamiento continuo en territorio y vinculación formal con cadenas de valor agropecuarias y agroindustriales”, puntualizó.
Detalló que el proyecto une a una organización de la sociedad civil, Fundación Marisa, con un organismo empresarial estratégico del sector primario, el CDAAJ, en una coordinación intersectorial que busca atender necesidades estructurales del campo desde una lógica de corresponsabilidad.
"Uno de los rasgos más sólidos del proyecto es que su diseño incorpora enfoque de derechos humanos y perspectiva de género, evitando que la búsqueda de resultados productivos se construya a costa de la sobrecarga, la invisibilización o la precarización del trabajo de las mujeres", enfatizó.
Al término de un año, una vez que concluya la etapa piloto, ambas instituciones prevén contar con redes productivas consolidadas con estructuras organizativas claras; productos listos para su comercialización formal, estándares definidos y relaciones comerciales activas; reducir la dependencia de economías informales y redes de apoyo solidario fortalecidas, capaces de sostener la permanencia en la actividad económica.

