Cuando faltan 44 días para que se inicien las campañas presidenciales, la Arquidiócesis Primada de México llamó a los fieles católicos y personas de buena voluntad a ejercer su voto de acuerdo con los dictados de su conciencia.

En un comunicado firmado por el arzobispo primado de México, cardenal Norberto Rivera, y sus obispos auxiliares, la Arquidiócesis llamó a los fieles a participar en todo aquello que hace posible la construcción del bien común en sociedad.

"Nos referimos a la responsabilidad de los fieles laicos de participar en la construcción de la vida democrática del país, mediante la emisión de su voto en las elecciones de julio de 2012", señaló.

El arzobispado aseveró que 'el voto debe asumir una responsabilidad moral, es decir, tiene que ser consecuente con los dictados de la conciencia y de la fe, que no pueden estar separados de sus opciones políticas, ya que la política puede contradecir la justicia y la verdad".

Al citar el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, Rivera Carrera y los demás obispos llamaron a los pastores a orientar a los fieles en aquellos planteamientos políticos que por sus implicaciones religiosas, morales y sociales contradicen las enseñanzas de la Iglesia Católica.

El texto detalla que el voto en conciencia debe tomar en cuenta al menos nueve rubros, como los valores de un verdadero humanismo que ponga a la persona y su dignidad humana en el centro del servicio del quehacer político, por encima de los intereses partidarios o particulares de los partidos y de sus ideologías.

Otro tema a analizar es la educación, entendida no sólo como transmisión de conocimientos, sino como una formación integral, que promueva los diversos valores de la convivencia humana

La promoción y el fortalecimiento de la familia han también de ser meditados, teniendo en cuenta que el matrimonio constituido entre un hombre y una mujer son la base de la sociedad humana y cristiana.

De igual forma el combate a la injusticia social, dramáticamente presente en las abismales desigualdades sociales y el sufrimiento de la pobreza en la que vive sumida más de la mitad de la población del país.

Ello mediante la creación de empleos debidamente remunerados, programas sociales libres de paternalismos y clientelismos, que más bien fomenten una cultura del trabajo, la solidaridad, el compromiso comunitario y el ahorro.

También es necesario tener en mente la lucha contra la corrupción, que debe partir de un historial limpio de los candidatos, un compromiso tangible de sus partidos por combatir y repudiar la deshonestidad, así como de propuestas que desalienten y sancionen rigurosamente esa práctica.

En ese sentido la Arquidiócesis aseveró que la corrupción es hoy por hoy es el cáncer que consume al país y corrompe a las nuevas generaciones, que ven en este mal algo natural o necesario.

Instó además a fijarse en la promoción de iniciativas para el desarrollo económico del país, que pasa por una serie de reformas constitucionales, aplazada una y otra vez por los intereses partidistas que frenan injusta e irresponsablemente el desarrollo de las futuras generaciones.

El arzobispado exhortó igualmente a analizar el combate al crimen organizado, que es deber irrenunciable del Estado en el que es imprescindible respetar en todo momento los derechos humanos y la salvaguarda de la paz social.

Ello no sólo con el uso legítimo de la fuerza, sino mediante una educación tanto para la paz, como en los valores morales y cívicos que rehagan el tejido social y nos conduzcan a una reconciliación nacional.

Otra propuesta de este organismo clerical es el cuidado, la protección, la promoción y la integración social de las personas más vulnerables, los ancianos, los indígenas, los niños y los discapacitados, además del combate a toda discriminación, maltrato y marginación.

Como noveno punto expuso el cuidado y la preservación ecológica y de los recursos naturales, para lo cual es necesario sensibilizar a la sociedad en su cuidado, combatir su explotación y contaminación, y educar a las nuevas generaciones en la responsabilidad de los bienes de la tierra que nos han sido confiados por Dios.

En lo concerniente a los valores emanados del Evangelio, los católicos "deben estar atentos al compromiso de los candidatos y sus partidos de respetar el primero de todos los derechos, que es el derecho a la vida desde el momento de la concepción hasta su fin natural", abundó.

El jerarca católico y sus auxiliares expusieron que los fieles cristianos tienen derecho a exigir a los candidatos que piden su voto dejar claro que están a favor de una verdadera libertad religiosa.

No es sólo libertad para los ministros de culto, sino que es un derecho humano fundamental que beneficia en primer término a la pluralidad de los creyentes para expresar libremente su fe, y sólo en segundo lugar, a las instituciones que los agrupan, finalizaron.

MIF / apr