Tijuana, Baja California. Fue un debate cara a cara en el que los candidatos presidenciales José Antonio Meade, Andrés Manuel López Obrador y Ricardo Anaya calentaron los 52 días que van de las campañas, y se lanzaron dardos de “cínico”, “hipócrita”, “mentiroso” y “demagogo”. En medio, el independiente Jaime Rodríguez Calderón, el Bronco, se dijo divertido del pleito entre ellos, por ver quién era más “venenoso”.

Fue un debate inédito, en la Universidad Autónoma de Baja California, en el que los cuatro candidatos presidenciales enfrentaron cuestionamientos directos de ciudadanos y de los periodistas Yuriria Sierra y León Krauze.

Los temas fijados por el INE: “México en el mundo”; “Seguridad fronteriza y combate al crimen trasnacional” y “Derechos de los migrantes”, abrieron el debate, y los cuatro aspirantes a la Presidencia coincidieron en prometer firmeza para defender a México frente a Donald Trump; sacar provecho a la renegociación del TLCAN; mejorar los controles en las aduanas para erradicar el tráfico de armas y drogas; aumentar el salario y bajar los impuestos en la frontera, así como proteger los derechos de los migrantes mexicanos en Estados Unidos.

El ambiente lo calentó el frentista Ricardo Anaya, cuando se acercó a López Obrador para decirle face to face que cuando fue jefe de Gobierno del DF se redujo la Inversión Extranjera Directa y aumentó en 63% el desempleo.

Irónico ante la cercanía del panista, el tabasqueño sugirió que guardaría su cartera, porque no quería perderla. Y luego contestó: “Una réplica para Anaya, que es un mentiroso, cuando fui jefe de Gobierno fue cuando más Inversión Extranjera Directa llegó a la ciudad, 37,000 millones de dólares. Estás acostumbrado a mentir. ¡Mentiroso farsante!”, le dijo el tabasqueño al panista, a quien también identificó como “Ricky Riquín, canallín”.

“Aquí el mentiroso es López Obrador. Yo conozco ese numerito, y es mentiroso. ¡Eres un farsante Andrés Manuel!”, respondió el panista.

José Antonio Meade intervino: “Demagogo, él y Ricardo. No somos iguales, el único que tiene una vida limpia sin escándalos, soy yo. Le pido respetuosamente a Andrés Manuel que no nos meta en la misma canasta”.

Por momentos, los ánimos se caldearon, cuando López Obrador atizó: “Anaya es un demagogo, canallita. Estoy diciendo la verdad. Anaya y Meade pertenecen a la mafia del poder. Les vamos a ganar a los dos”.

Pero el Bronco suavizó cuando le pidió a Obrador dar la mano a sus adversarios, a lo que —sorprendentemente— el tabasqueño aceptó y les estiró la mano.

Si en el primer debate sorprendió con su propuesta de mochar la mano a los delincuentes, el polémico Jaime Rodríguez se superó con su planteamiento de expropiar el banco Citibanamex, en caso de que el gobierno de EU insista en someter a su contraparte de México.