La cancelación de la inmunidad procesal, mejor conocida como fuero, de la que gozan algunos funcionarios públicos del país tendrá que esperar para ser aprobada. El Senado de la República cerró su periodo ordinario de sesiones sin votar dicha reforma. Ante este hecho, especialistas coincidieron en que la iniciativa tendrá que esperar a que pasen los tiempos electorales para que nuevamente sea discutida, entonces sin presiones de orden comicial.

El coordinador de los senadores del PRI, Emilio Gamboa, afirmó al término del periodo de sesiones, el 30 de abril, que un extraordinario se podría dar en julio o agosto próximos, pasada la jornada electoral en México.

“Hay que recordar que estamos en tiempo de campañas (...) en este momento (el fuero) es un tema electoral”, precisó el politólogo por la UNAM, Germán Pérez Fernández.

El especialista consideró que la propuesta para retirar el fuero se mantendrá pasados los comicios, a diferencia de otras reformas, ya que se ha posicionado en la agenda de la Cámara Alta.

Pérez Fernández avizoró, a su vez, que la reforma tendría más posibilidades de pasar en el Senado si éste queda conformado, después del 1 de julio, por tercios, es decir, por Morena, PT y PES, por una parte, PAN, PRD y MC, por otra parte, y el PRI y sus partidos aliados.

“Vamos a ver escenarios, si queda por tres, necesitaría haber una alianza PRI y PAN, con sus bloques, para que pudiera haber una reforma, una ley reglamentaria”, dijo el experto.

Por su parte, el analista político del Tec de Monterrey, José Fernández Santillán, expuso que una alianza entre el PRI y el bloque del PAN es poco probable en estos momentos, debido a la coyuntura electoral, lo que impediría que la reforma al fuero sea aprobada, incluso, en un periodo extraordinario en el Senado.

“Ahorita son tiempos de competencia y no de convergencia; entonces como PAN y PRD están en una coalición y el PRI en otra, no les conviene colaborar; éste es el problema, que somos víctimas de las coyunturas electorales, entonces el tema de la gobernabilidad pasa a segundo término”, explicó.

El ejemplo de ello, acotó Santillán, son los movimientos que hoy se ven entre militantes de un partido que migran al otro por considerar cuál tendrá el poder político después del 1 de julio; “no hay fidelidad a la identidad política a la que se pertenece (...) lo que estamos viviendo son tiempos de contradicción”, aseveró.

REFORMA A LAS PROCURADURÍAS

A pesar de que la reforma al fuero debe ser discutida, a la par o incluso antes que el análisis de ésta, se debe plantear una reforma que dote de autonomía tanto a la próxima fiscalía general de la República como a sus homólogas en las entidades del país, refirieron los analistas.

La figura del fuero funge como una manera de equilibrar los poderes en un sistema constitucional; no obstante, en México se han generado “arbitrariedades, corrupción e impunidad” por parte de algunos funcionarios que gozan de dicho beneficio, afirmó el integrante del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, César Astudillo.

“Lo que en su momento trató de salvaguardar (el fuero) fue la libertad con la que se podían expresar los representantes populares y su independencia, es decir, que ninguno tuviera la injerencia de otro poder”, precisó el constitucionalista.

Sin embargo, añadió Astudillo, el que se retire el fuero en las actuales condiciones en las que se encuentra el país, sin fiscalías ni procuradurías autónomas, sería un retroceso, ya que se podría censurar a opositores al régimen en funciones sólo por contraponer ideas.

La reforma que se apruebe, consideró el jurista, debe dejar en claro en qué casos y en qué supuestos se puede interponer un juicio contra figuras como el presidente de la República, además de estipular claramente qué órganos pueden interponer un litigio en su contra que, para el caso, añadió el investigador, puede ser la Suprema Corte de Justicia de la Nación al ser el tribunal de más alto rango en el país.

“Si vamos a quitar el fuero a todos los funcionarios, hagámoslo seriamente y con responsabilidad. Entonces el primer paso es justamente crear una fiscalía autónoma para tener la confianza de que no va a ir a perseguir a los políticos cuando sean adversarios, sino porque realmente cometieron una conducta delictiva”, dijo.

A su vez, el investigador del Instituto Nacional de Ciencias Penales (INACIPE) Martín Barrón precisó que, de no existir la figura del fuero, se habrían podido procesar de manera más expedita los casos recientes de exgobernadores vinculados con actos de cohecho en el país; sin embargo, afirmó que, de no existir autonomía de las fiscalías locales, persistirán casos de impunidad.

“Puede haber ayudado (la eliminación del fuero), pero el problema también es que mientras las procuradurías sigan dependiendo, porque el jefe del procurador es el gobernador, pues ahí tenemos un problema, quién pone al procurador, por eso necesitamos fiscalías independientes”, expuso.

hubo “excesos”

En tanto que el politólogo del Tec de Monterrey Fernández Santillán afirmó que hay una percepción generalizada en la sociedad de lo negativo que es el fuero debido, en primera instancia, a que los funcionarios quienes lo ostentan han incurrido en excesos; sin embargo, la inmunidad procesal es un factor importante para la protección de las ideas por lo que, puntualizó, debe ser reglamentado.

“Lo que yo propongo es que se reglamente el fuero no para proteger a representantes (populares) de delitos que hayan cometido, sino para protegerlos de estos posibles ataques (a sus ideas y posturas)”, dijo.

se quedó sin resolver:

1. El nombramiento del fiscal general de la República.

2. La designación del fiscal anticorrupción.

3. La ratificación de 18 magistrados anticorrupción.

4. La reforma al artículo 102 de la Constitución para dar autonomía e independencia a la Fiscalía General.

5. La eliminación de fuero, incluyendo al presidente.

6. La eliminación de la figura del arraigo.

hector.molina@eleconomista.mx