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Carga mental satura a cuidadoras
El cuidado físico directo, que incluye alimentación, higiene y apoyo a la movilidad, es la tarea más frecuente. El 83.8% de las mujeres reportó realizarla, frente al 72% de los hombres.

El 15.6% de las mujeres reportó afectaciones frecuentes a su salud mental.
La carga mental asociada al trabajo de cuidados no remunerado continúa recayendo de manera desproporcionada en las mujeres, quienes además enfrentan mayores niveles de estrés, responsabilidad emocional y precarización económica, según los resultados de la Encuesta sobre la carga mental del cuidado y del trabajo no remunerado, presentada por investigadoras del Centro de Estudios Críticos de Género de la Universidad Iberoamericana (Ibero).
También se identificaron diferencias entre hombres y mujeres en el tipo de actividades que realizan dentro del trabajo de cuidados. El cuidado físico directo, que incluye alimentación, higiene y apoyo a la movilidad, es la tarea más frecuente. El 83.8% de las mujeres reportó realizarla, frente al 72% de los hombres, una diferencia de casi 12 puntos porcentuales.
En las tareas domésticas asociadas al cuidado se observó la mayor brecha: 68.5% de las mujeres afirmó realizarlas frente al 55% de los hombres.
Las investigadoras señalaron que, aunque el acompañamiento emocional y la supervisión constante presentan diferencias menores, las mujeres siguen reportando mayores niveles de participación en casi todas las categorías.
Mayor impacto emocional
En lo referente a la carga mental, se analizaron 29 indicadores sobre estrés, ansiedad y responsabilidad cognitiva asociada al cuidado, que arrojaron que: 45.9% de las mujeres afirmó sentirse frecuentemente la única responsable del bienestar de la persona que cuida, frente al 28.7% de los hombres; 43.8% de las mujeres reportó la sensación de que todo debe salir bien bajo su responsabilidad, contra 24% de los hombres.
Además, 59.6% de las mujeres señaló la necesidad de estar pendiente de todo aun cuando no se encuentre físicamente presente, frente al 47.5% de los hombres.
En términos de bienestar emocional, 15.6% de las mujeres reportó afectaciones frecuentes a su salud mental, mientras que en los hombres la cifra fue de 7 por ciento. Asimismo, 38% de las mujeres dijo terminar el día con la mente saturada, frente a 20% de los varones.
Redes de apoyo desiguales
Por otro lado, el levantamiento reveló diferencias importantes en las redes de apoyo de quienes realizan labores de cuidado.
La investigadora Laura Pedraza explicó que 34.4% de los hombres identificó a su pareja como principal apoyo, mientras que sólo 23% de las mujeres reportó recibir ese respaldo.
Según lo que se dio a conocer, las mujeres reportaron, con mayor frecuencia, no contar con ningún apoyo, lo que refleja un mayor aislamiento en estas responsabilidades.

