La Unión Nacional de Trabajadores (UNT), con más de 200 organizaciones sindicales mexicanas y la AFL-CIO, la central sindical norteamericana más importante y que aglutina a más de 12.5 millones de trabajadores, firmaron un convenio de cooperación bilateral que tiene como fin la defensa de los derechos de los trabajadores en el marco de las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Reunidos en St. Louis, Missouri, los presidentes colegiados Francisco Hernández Juárez, líder de los telefonistas; Agustín Rodriguez, del STUNAM y Mario González Aguilera, secretario General de los pilotos de Pilotos, firmaron el acuerdo que tiene como pilares: “la cooperación para el desarrollo, la defensa y la promoción de los derechos laborales, el mejoramiento de los salarios y condiciones de trabajo y la consolidación de nuestras organizaciones como sujetos sociales de económico, político y social”, explicó el capital Aguilera. 

Por la parte norteamericana el convenio lo firmó Richard Trumka, presidente de la AFL-CIO. Cabe señalar que esta no es la única reunión de importancia que realizan representaciones sindicales, pues en Washington y Canadá, se realizaron encuentros para buscar la defensa salarial de los trabajadores de México y el que exista una contratación colectiva real, dijo Arturo Alcalde Justinani, quien a nombre del sindicalismo independiente de México, sostuvo un encuentro en el Senado canadiense para exponer los intereses de las organizaciones de trabajadores en el marco del TLCAN.

Respecto al acuerdo entre las dos centrales, AFL-CIO y la UNT , Aguilera expuso que se trata de un acuerdo “altamente significativo e histórico para el desarrollo y fortalecimiento de los trabajadores de los dos países, ya que el contexto social, laboral, económico y político prevaleciente en ambos lados de la frontera, representa un escenario con grandes retos, pero también con grandes oportunidades.” 

Destacó que en el convenio se comprometen las partes a un trabajo conjunto en diferentes puntos de la agenda laboral bilateral, así como diseñar e implementar estrategias de beneficio común en los rubros de mayor importancia para el impulso de un trabajo digno, bien remunerado, que respete los derechos básicos de los trabajadores y sus familias y, que permita con seguridad social, el crecimiento sostenido de la clase trabajadora de México y los Estados Unidos de América.