En la elección del pasado 1 de julio hubo un tsunami político llamado Andrés Manuel López Obrador que arrasó con todo, con partidos históricos, cuantimás con los candidatos independientes, planteó el excandidato sin partido al Senado de la República por Chiapas, Pablo Salazar Mendiguchía.

En entrevista planteó que con el escenario de polarización que se vivió en la pasada elección no es posible medir la fuerza de candidatos independientes.

El exgobernador de Chiapas quedó en cuarto lugar con 4% de los votos, que dice  no es una cifra despreciable, ya que representa un voto informado y crítico.

Aseguró que, por paradójico que parezca, las candidaturas independientes representan aire fresco para la democracia.

 

—¿Cuál es su lectura del proceso electoral y del lugar en que quedó como candidato en la votación en Chiapas?

—En mi condición de independiente y como una preconclusión esperando los cómputos, la actual es una elección atípica por donde la veas, por la polarización que se vivió en el electorado, no es un referente para medir la fuerza de los independientes. Aquí hubo un tsunami llamado Andrés Manuel López Obrador que arrasó con todo, incluso con partidos históricos y, dirían en mi pueblo, cuantimás con los independientes.

Eso explica que ninguno de los tres punteros que estuvimos siempre mencionados como referentes haya entrado (ganado).

Un segundo apunte es que la campaña intensa del virtual presidente electo, de votar 6 de 6, le dio frutos porque, de las tres últimas elecciones, en ésta es donde vemos menos votos cruzados y eso no es un asunto menor.

Regresando a lo local, hasta ahorita, sin que esté concluido el cómputo, andamos rondando 4.5 y con fortuna podríamos llegar hasta 5% de la votación emitida, que tampoco es despreciable.

Nuestra campaña, que se denominó “ Por la libre”, es actualmente en Chiapas una fuerza nueva, una fuerza emergente y con los números preliminares, sin coaliciones en el cara a cara con los partidos, hablando de mi elección como senador, tenemos más fuerza, más voto que cinco partidos.

“Por la libre” es una fuerza emergente, tenemos un alto porcentaje de voto urbano que fue un voto activo, informado, crítico, de jóvenes y ese porcentaje nos permite afirmar que no es un voto borrón y cuenta nueva. Vamos a repensar, a reinventarnos, a practicar la resiliencia para levantarnos.

En lo local, lamentablemente los resultados tan homogéneos en el país esconden un hecho que en Chiapas fue criminal: una elección de Estado como yo no tengo memoria.

Por lo que viví en el tianguis electoral, el costo de representar una casilla, el costo del voto el día de la elección impulsada por el gobernador Manuel Velasco y su pandilla invirtió alrededor de unos 10,000 millones de pesos de dinero público para manipular la elección. 

Andrés Manuel habría ganado de cualquier manera. No estoy hablando ya de la elección Andrés Manuel, pero si hay una manipulación casi quirúrgica que permite que digamos ganó Andrés, ganó el gobernador, pero en lo local le dejaron al gobernador meter las manos y ahí pudo acomodarle votos del Verde (PVEM), votos de sus partidos satélites.

En el arrasamiento no hubo matiz, pues agarraron parejo y estuvieron el día de la elección pagando hasta 4,000 pesos por voto. En el terreno local yo diría que hay que corresponder al llamado, a la reconciliación del virtual presidente de la República, pero en Chiapas demandamos que la reconciliación implique conocer la verdad de lo que ha ocurrido en estos últimos 12 años.

Juan Sabines se fue sin rendir cuentas, Manuel Velasco no puede irse sin rendir cuentas. No puede haber reconciliación sin revisar el pasado porque si no lo revisamos  corremos el peligro de volver a padecer exactamente lo mismo.

En Chiapas urge una revisión a fondo y una rendición de cuentas sin la cual no habría reconciliación posible.

 

—¿Cómo considera queda la figura de las candidaturas independientes?

—Por paradójico que te parezca, yo insisto que es una aire fresco para la democracia y le veo mucho futuro a las candidaturas independientes, lamentablemente estuvimos con la mejor alternativa en el peor momento.

Pablo Abner Salazar Mendiguchía

•  Nació el 9 de agosto de 1954 en Soyaló, Chiapas.

•  Es licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma de Puebla.

 

Se ha desempeñado como:

•  Gobernador de Chiapas.

•  Senador de la República

•  Secretario general del Gobierno de Chiapas.

diego.badillo@eleconomista.mx