Autoridades de México verificaban el domingo si el cadáver de un hombre que falleció abatido en un enfrentamiento con fuerzas federales era del capo del narcotráfico Nazario "el Chayo" Moreno, a quien el anterior gobierno lo dio por muerto hace más de tres años.

Moreno, líder de un violento cártel de la droga en el occidental estado de Michoacán, fue reportado como abatido a tiros en diciembre del 2010 por funcionarios del gobierno del ex presidente Felipe Calderón (2006-2012), basándose en información obtenida durante un operativo.

No obstante, nunca tuvieron en su poder ni fue presentado el cadáver del capo.

"Todo parece indicar, más o menos un 98% de certeza, que es este señor", dijo a Reuters un funcionario del Gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, que habló bajo condición de anonimato.

En tanto, el portavoz de seguridad del gobierno federal, Alejandro Rubido, dijo: " Sí hay un abatido, pero todavía no se puede precisar quién pueda ser".

Moreno, que se hizo llamar "el más loco", fue el fundador del violento cártel de la droga La Familia, que se fracturó después de que se reportó su fallecimiento. Aliados de Moreno retomaron la parte más poderosa de La Familia y la renombraron los Caballeros Templarios.

ORACIÓN Y CRIMEN

El capo predicaba pasajes bíblicos mezclados con frases de autoayuda a los miembros de su banda, a quienes pedía además que no consumieran bebidas alcohólicas ni drogas.

"Le pedí a Dios fuerza y me dio dificultades para hacerme fuerte, pedí sabiduría y me dio problemas para resolver", reza un texto firmado por Moreno que fue hallado en un operativo y que fue usado para motivar a la agrupación criminal.

Funcionarios de Michoacán dijeron a Reuters a principios de este año que Moreno sobrevivió al tiroteo de 2010 y continuó jugando un papel importante en actividades criminales.

Hace apenas unos días a un alto funcionario del gobierno se le preguntó sobre si Moreno estaba vivo o muerto, y respondió: " ¿La prueba de que está vivo? Déjame ponerlo de esta manera, no hay ninguna prueba de que él está muerto".

Los Caballeros Templarios tenían bajo su control amplias zonas de Michoacán hasta que grupos de autodefensa o vigilantes locales se levantaron en contra de ellos y comenzaron a invadir bastiones del grupo criminal.

El gobierno de Peña Nieto decidió en enero intervenir una región del estado, desplazando a las fuerzas de seguridad locales mediante un acuerdo con el gobernador, luego de que los grupos de autodefensa avanzaron fuertemente armados en varios poblados, cansados de los abusos de los Caballeros Templarios.

A fines del mes pasado, México capturó al capo de la droga más buscado, Joaquín "El Chapo" Guzmán.

Desde diciembre del 2006, cuando asumió Calderón, han muerto más de 85,000 personas en el país por la violencia ligada con el narcotráfico.

nlb