A partir del caso Ayotzinapa, al menos tres giras internacionales dejaron de estar en el radar de la Presidencia: por diversos países árabes, Davos y Costa Rica.

Hechos coyunturales; la violencia en Guerrero; mal clima o la presentación de reformas estructurales han llevado al mandatario Enrique Peña Nieto a cancelar giras -tanto nacionales como internacionales- en lo que va de su administración, en el último de los casos ha recortado su gira por el país en cuestión.

A principios de noviembre pasado, el Ejecutivo federal emprendió una gira por China y Australia, que terminó por no cancelarse, pese a los cuestionamientos de diversas voces por ausentarse del país en medio de la crisis por la desaparición de 43 estudiantes normalistas de Guerrero. En este caso, el gobierno tomó la decisión sólo de acortar los días de la visita.

Después de esta gira, en Los Pinos se analizaba la posibilidad de realizar una visita a varios países árabes en diciembre pasado, lo cual tampoco se concretó.

La primera gira del 2015 la realizó a Washington, donde se reunió con su homólogo Barack Obama.

Sin embargo, en cuanto al Foro Económico Mundial que se realizó en Davos, Suiza, la semana pasada, el gobierno federal determinó que no asistiría. De hecho, sólo ha acudido a este encuentro en una sola ocasión (enero del 2014), de tres que se han organizado durante el periodo de su mandato.

Esta semana, Peña Nieto tenía programado viajar a San José, Costa Rica, para participar en la III Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños. Pero el viernes pasado se comunicó que el presidente no asistiría.

Otros motivos han llevado al mandatario federal ha cancelar giras por el exterior. Por ejemplo, en septiembre del 2013 determinó no acudir a Nueva York para la reunión anual de la Asamblea General de las Naciones Unidas, ya que en algunas entidades se sufrían los estragos causados por el paso de huracanes.