El gasto programable para Medio Ambiente y Recursos Naturales ha disminuido 7.3% en el primer semestre del 2021, si se compara con lo ejercido en el mismo periodo del 2020. Es decir que se han erogado 11,411 millones de pesos (mdp) en este año en comparación con los 12,303 mdp del 2020.

Desde que el presidente Andrés Manuel López Obrador asumió como el titular del Ejecutivo federal, éste rubro muestra caídas anuales durante el primer semestre del 2019 y del 2020 con 27.5 y 11.6%, respectivamente, según datos de la Secretaría de Hacienda. 

La política energética de la actual administración apuesta a la producción de combustibles fósiles, altamente contaminantes. Ejemplos de ello son la construcción de la refinería Dos Bocas en Tabasco y la compra de la refinería Deer Park, en Texas.

Es oportuno referir que, de la refinación del petróleo para extraer las gasolinas, se genera combustóleo y éste se ocupa para generar energía eléctrica. Al quemarse el combustóleo produce partículas de dióxido de azufre (SO2) y la exposición a sulfatos como a los ácidos derivados del SO2 es peligrosa para la salud debido a que ingresan directamente al sistema circulatorio a través de las vías respiratorias, de acuerdo con Greenpeace.

Aunque en este gobierno se registran tres disminuciones en el gasto semestral del Medio Ambiente, fue en el 2017 (durante el gobierno de Enrique Peña Nieto) que se presentó la mayor caída de la década pasada con 37.7% en los primeros seis meses del año. La cifra reportada en dicho año fue de 16,713 mdp. Cifra menor en más de 10,000 mdp a lo registrado de enero a junio del 2016 (26,816 mdp).

Gases de efecto invernadero

En el Sexto Informe de Evaluación del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC, por su sigla en inglés), elaborado por 234 autores de 66 países con base en más de 14,000 publicaciones científicas, demostró que la temperatura del planeta subirá 1.5 grados celsius en las próximas décadas y por lo tanto es inminente reducir las emisiones de los gases de efecto invernadero.

"Nos han estado contando desde hace tres décadas sobre el peligro de permitir que el planeta se caliente, el mundo escuchó pero no actuó con la suficiente fuerza y como resultado el cambio climático es un problema que está aquí y ahora. Nadie está a salvo y está empeorando con rapidez. Debemos tratar al cambio climático como una amenaza inmediata”, comentó Inger Andersen, directora ejecutiva del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, en conferencia de prensa la semana pasada.

De acuerdo con el Environmental Performance Index (EPI), elaborado por la Universidad de Yale, México ocupa la posición número 51 de 180 países calificados en cuanto a la calidad ambiental, debido a que en el 2020 se obtuvo una calificación total de 52.6 puntos en donde 100 demuestra el mejor desempeño y cero, el peor.

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