Por diferencia de criterios , ayer, el procurador general de la República, Arturo Chávez Chávez, solicitó la renuncia de Arely Gómez González, hasta entonces titular de la Fiscalía Especializada Para la Atención de Delitos Electorales (FEPADE).

Hasta las 7:15 de la noche de ayer, la versión filtrada es que había aceptado continuar en la PGR y coordinar las fiscalías de Delitos de Violencia contra las Mujeres y Trata de Personas (Fevimtra) y para la Atención de Delitos Cometidos contra Periodistas (FEADP), como le ofrecieron.

Ricardo Nájera, vocero de la Procuraduría General de la República (PGR), salió al paso de las especulaciones manifestadas en todos los frentes político-electorales, para decir: Se le solicitó su renuncia al cargo de la FEPADE . Y por tanto, no formará parte de la reestructuración que se llevará a partir del próximo lunes, independientemente de los resultados electorales.

El domingo próximo se elegirá a representantes populares de Aguascalientes, Baja California, Chiapas, Chihuahua, Durango, Hidalgo, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, Sinaloa, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz y Zacatecas, entre gobernadores, alcaldes y legisladores locales.

Hasta la tarde de ayer, se constituía un panorama de enojo y desa­liento por parte de la fiscal, que llegó a la PGR en enero del 2007 a invitación del entonces abogado de la nación, Eduardo Medina Mora, no por ligas con la más grande televisora de México, sino por su trayectoria, según el ahora flamante huésped de la Embajada británica del Reino Unido.

Por su parte, el investigador del CIDE, José Antonio Crespo, destacó la importancia de que la fiscalía cuente con autonomía respecto del Ejecutivo federal.

La FEPADE en realidad no ha servido hasta ahora de gran cosa. Es parte de la PGR, por lo tanto, está subordinada al Poder Ejecutivo, no goza de autonomía... , indicó el académico a El Economista.

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