La debilidad industrial a partir del segundo semestre y el menor consumo, aunado a los fenómenos naturales como los huracanes y sismos, que han sido devastadores, podrían poner en riesgo la mejora en las expectativas de crecimiento económico en México, por lo que urgen acciones dirigidas a reducir el gasto del gobierno e incrementar la inversión en el rubro privado que detone empleos, alertó el sector privado.

Es indudable que muchas familias, con los sismos y huracanes, perdieron su patrimonio , pero no sólo eso, sino que aspectos como enfermedades, educación, y otros gastos desequilibrarán las finanzas de las familias, lo que impactará directamente en la economía nacional, expresó el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).

El organismo privado, aglutinado en el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), criticó que las políticas públicas en México han estado más dirigidas al gasto en consumo del gobierno, que en generar un entorno propicio para que las empresas se desarrollen eficientemente, y aun así su aportación al crecimiento ha sido prácticamente nula.

Las cifras indican que la inversión pública se ha deteriorado significativamente en los últimos cinco años, de tal manera que para el segundo trimestre del presente año tuvo una caída anual de 11.4%, que además de ser la más pronunciada en los últimos seis trimestres, fue la baja número 14 de manera consecutiva, lo que sin duda ha sido una importante limitante para un mayor ritmo de crecimiento de la economía del país.

Este descenso en la inversión pública significó una incidencia negativa de 0.4 puntos al PIB, de tal manera que, en conjunto, el total de gasto de gobierno restó 0.4 puntos al crecimiento , dijo Luis Foncerrada, director del CEESP.

Sostuvo que la constante baja de la contribución de la inversión pública se ha convertido en un factor que inhibe el crecimiento, toda vez que su rentabilidad social tiene que ver mucho con la competitividad y productividad del país, dada la relación directa que tiene con la capacidad de crear infraestructura e incidir positivamente en los niveles de salud, educación, seguridad, y comunicaciones, entre otros factores.

Al menos hasta el segundo trimestre del año, la actividad económica del país muestra señales de una modesta mejora.

Sin embargo, resultados más recientes de algunos indicadores, como producción industrial y consumo, parecen mostrar cierto debilitamiento a partir de la segunda mitad del año, lo que, aunado a los embates naturales provenientes de ciclones, huracanes y ahora los sismos que tuvieron un efecto devastador en diversas zonas del país, podría poner en riesgo la mejora en las expectativas de crecimiento.

La tarea y objetivo principal es reducir la pobreza y fortalecer la situación de los hogares mexicanos. Esto viene a colación ya que los impactos de los eventos naturales recientes hicieron evidente la vulnerabilidad patrimonial que tiene la mayoría de la población del país.

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