El presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, Raúl Plascencia, realizó un recorrido por diferentes comunidades de Tierra Caliente, en Michoacán, y escuchó los testimonios de amas de casa, campesinos, comerciantes, empresarios y autodefensas, quienes denunciaron la negligencia e inacción de las autoridades.

Incluso solicitaron ayuda para lograr la liberación de familiares encarcelados por la portación de armas, mismas que, dijeron, requieren para defenderse de los delincuentes. El ombudsman nacional dispuso que el personal de la oficina foránea de la CNDH en Morelia seguirá activo, incluso se sumará un equipo de abogados, peritos médicos y psicólogos de sus oficinas centrales, para acompañar, asesorar y respaldar a las personas.

Plascencia advirtió que el organismo permanecerá en Michoacán hasta que la autoridad cumpla con su labor y se recupere la seguridad pública. El organismo difundió un comunicado, en el cual advirtió que el ombudsman ofreció apoyo hasta el límite de sus facultades, para acompañar a la comunidad que ha sufrido la violencia por parte del crimen organizado, la autoridad que la ha desamparado y en ocasiones arrestado injustamente.

Raúl Plascencia estuvo en aquella entidad dos días y se reunió con víctimas de la violencia. Les recordó que no hay justificación para que las autoridades abandonen a la población. Dijo, además, que en los casos de detenciones, la CNDH exigirá la revisión, con detenimiento, de cada caso, pues las autodefensas no tendrían razón de existir si los gobiernos cumplieran con su labor.